¿Quién es Vicky Colbert, la colombiana que ganó el Yidan Prize, considerado Nobel de educación?

Colbert es socióloga de la Universidad Javeriana en Colombia y cursó estudios de postgrado en Sociología de la Educación y Educación Internacional Comparativa en la Universidad de Stanford en los Estados Unidos. FOTO: Cortesía Yidan Prize.

Colbert es socióloga de la Universidad Javeriana en Colombia y cursó estudios de postgrado en Sociología de la Educación y Educación Internacional Comparativa en la Universidad de Stanford en los Estados Unidos. FOTO: Cortesía Yidan Prize.

Cinco millones de estudiantes han mejorado su formación gracias a la Escuela Nueva, una iniciativa que comenzó buscando universalizar la primaria desde el acceso a las zonas rurales de Colombia y ahora está en 16 países.

Este domingo 10 de diciembre, una de sus creadoras, la psicóloga y doctora en sociología bogotana Vicky Colbert recibió el premio educativo más valioso del mundo. El Yidan para el Desarrollo de la Educación busca reconocer proyectos educativos e incentivar su réplica en otros lugares del mundo; entrega una medalla conmemorativa, 1,9 millones de dólares en efectivo y otros 1.9 millones en un fondo de proyecto.

La Fundación Escuela Nueva Volvamos a la Gente fue creada por Óscar Mogollón, quien ya murió; Beryl Levinger, profesional de desarrollo estadounidense, y la doctora en sociología Vicky Colbert. Este modelo educativo fue hecho en Colombia en la década del 70 e implementado entre la década del 80 y 90.

El proyecto se inspiró, entre otros, en las experiencias de Escuela Unitaria, liderada por la Unesco a mediados de los 70 para el mismo fin en toda América Latina y de nuevas corrientes pedagógicas del país y del mundo.

Vicky Colbert es socióloga de la Universidad Javeriana en Colombia y cursó estudios de postgrado en Sociología de la Educación y Educación Internacional Comparativa en la Universidad de Stanford en los Estados Unidos. En 2015, la Universidad Americana de Nigeria la distinguió con un Doctorado Honoris Causa en Filosofía.

Ha sido pionera, ha expandido y sostenido esta innovación educativa desde muchos ámbitos organizacionales, como Viceministra de Educación de Colombia, Asesora de Educación de UNICEF para ALC y ahora de Fundación Escuela Nueva (FEN), una ONG que fundó para garantizar su calidad, sostenibilidad e innovación.

Colbert ha sido reconocida con varios premios y distinciones en los campos de liderazgo y emprendimiento social, tales como el

  • Premio Skoll para el Emprendimiento Social, 2013
  • Premio WISE para la Educación Nobel,
  • el Premio Ciudadanía Global Clinton y
  • el Premio Kravis

También ha sido reconocida como emprendedora social sobresaliente por la

  • Fundación Schwab,
  • Ashoka,
  • World Technology Network y
  • el premio Colombiano Ejemplar en Medellín 2017.

EL COLOMBIANO habló con ella.

¿Qué significa para usted recibir el reconocimiento Yidan Prize que le entregaron ayer China?

Un reconocimiento a mi trayectoria y proyecto de vida de casi 40 años tratando de mejorar la educación de la niñez más vulnerable de Colombia y otros países y un homenaje a los maestros de Escuela Nueva de Colombia y de otros países que me han acompañado. Mi proyecto de vida no es solo mío sino de un colectivo de muchos maestros maravillosos de Colombia y de otros países donde se aplica Escuela Nueva, que nos han acompañado en este viaje largo”.

Su modelo pedagógico se aplica en los sistemas educativos de numerosos países, desde México hasta Vietnam y Zambia ¿Cómo lograr que funcione un modelo universal a pesar de las diferencias y especificidades culturales?

En Vietnam se aplica en todo el país, en México en el estado de Puebla inicialmente. El “ chassis pedagógico” de Escuela Nueva que reta el modelo convencional centrado en un docente que transmite información a uno centrado en el estudiante que construye conocimiento en grupo es universal. El aprendizaje activo participativo es universal. Lo que hemos hecho diferente es adaptarlo al contexto y planes curriculares de cada país, respetando su cultura y planes de estudio nacionales. La formación vivencial del docente, es decir que los docentes se formen con las mismas metodologías que utilizaran con sus alumnos y la colaboración entre docentes también es universal”.

¿Cómo ha nutrido el modelo la experiencia en esos países tan distintos?

Nos ha permitido adaptarnos a los diferentes contextos y confirmar que la manera cómo aprenden los estudiantes es universal al igual que la formación de los docentes, vivenciando las mismas metodología que luego utilizaran con sus estudiantes. El aprendizaje personalizado y colaborativo entre estudiantes y profesores es universal.

Tal vez en las culturas latinas la educación tiende a hacer mas academicista y teórica y menos practicas que en otras culturas”.

Entre los cambios que han implementado, ¿cuál es la mayor innovación social que supone la escuela nueva?

Hay varias.

Una, cambiar el paradigma pedagógico que ya mencioné, centrado en un docente que transmite contenidos, a una centrada en el estudiante que construye conocimiento en grupo, el nuevo rol del docente para el siglo 21 como guía, orientador, facilitador y “coach” de sus estudiantes.

Otra es demostrar que se puede ofrecer educación de calidad en escuelas publicas muy vulnerables, incluyendo mejoramiento en logros académicos, y también en lo relacionado con destrezas socio emocionales y del siglo 21 como aprender a aprender, a liderar procesos, a tomar iniciativas y especialmente a trabajar en equipo. Otra importante es demostrar que es viable técnica, política y financieramente, y es replicable y escalable.

Finalmente, una importante innovación es la mirada sistemática a la problemática educativa”.

Ese modelo hace un giro copernicano y quita al docente del centro de la enseñanza, ¿quién es el nuevo centro en la escuela nueva?

Es el estudiante que participa activamente en su proceso de aprendizaje construyendo conocimiento en grupo y recupera el verdadero rol del docente como orientador y facilitador. Se pasa de transmisión de conocimientos a construcción social del conocimiento”.

La escuela nueva ya no es tan nueva. ¿Cómo ha evolucionado desde que surgió hasta hoy?

Comenzó en Colombia como una respuesta a las escuelas multigrado y permitió universalizar la primaria, como política pública; en Colombia y otros países. La Fundación Escuela Nueva que creamos hace 30 años se creó precisamente para seguir innovando y adaptarla a nuevos contextos y poblaciones:

  • Escuela Activa Urbana Círculos de Aprendizaje,
  • Escuela Nueva para poblaciones migrantes y desplazadas.

La FEN desarrolló nuevas conceptualizaciones y la actualizó a los requerimientos del siglo 21. Ahora es más relevante que nunca porque fortalece las destrezas socio emocionales, especialmente las habilidades para trabajar en equipo y desarrolla las destrezas de liderazgo y emprendimiento requeridas para el siglo 21. Estas destrezas de emprendimiento tienen que ver con la manera de pensar, en la manera de trabajar y de cómo vivir en el mundo. Por ejemplo en la

  • manera de pensar,
  • aprender a aprender,
  • creatividad e innovación,
  • pensamiento critico,
  • resolución de problemas,
  • toma de decisiones,
  • aprender a sintetizar información,
  • en la manera de vivir, aprender a liderar procesos,
  • tomar iniciativas,
  • criticar positivamente y aceptar criticas, sin usar la fuerza,
  • tomar riesgos y probar el conocimiento, y
  • en la manera de trabajar,

fortalece la relaciones

  • de colaboración,
  • de escuchar,
  • de establecer relaciones,
  • de desarrollar la empatía,
  • la negociación el trabajo en equipo y
  • el manejo de la diversidad.
  • La Fundación introdujo recursos virtuales a los materiales impresos, pero todavía en las escuelas rurales no hay conectividad.

Otras organizaciones como la Federación de Cafeteros han tomado el modelo de Escuela Nueva y han generado nuevos desarrollos relacionados con la cultura del café y llevándola hasta la media. Entidades como la Fundación Luker han hecho lo mismo en el sector urbano”.

¿De qué forma la escuela nueva contribuye a reducir la brecha que hay entre los estudiantes rurales y urbanos?

Está comprobada que reduce las brechas entre lo rural y lo urbano. Cuando Escuela Nueva se implementó correctamente a gran escala en todo el país demostró, de acuerdo a muchas evaluaciones, si bien especialmente al primer Estudio latinoamericano Comparativo en once países de América Latina, que las escuelas rurales de Colombia sacaron mejores resultados que las urbanas, excepto de las megaciudades.

Infortunadamente, luego con los cambios y los traslados de los docentes, a niveles de las regiones se debilitó el Programa y no se mantuvieron estos resultados sobresalientes. Sin embargo, en aquellos departamentos donde se ha mantenido viva, como Boyacá, Quindío, Caldas y otros, los resultados de las escuelas rurales siguen por encima de las urbanas”.

¿Tiene algún efecto en la lucha contra la pobreza?

Los estudios que realizó Planeación nacional han demostrado que compensa limitaciones ocasionadas por bajo nivel socio económico. Es decir, reduce pobreza”.

Su modelo ha tenido un amplio reconocimiento en el mundo pero en el país todavía no se conoce lo suficiente. ¿A qué se debe esto y qué tan extendida está su aplicación en Colombia?

Hay desconocimiento de los nuevos desarrollos y se quedaron con la idea que era solo un programa para las escuelas rurales multigrado. Se conoce más por fuera y en entidades académicas internacionales”.

Por último, ¿por qué se dedica a la educación?, ¿qué la inspira?

Sin educación de calidad no puede haber desarrollo social, ni económico, ni político y no puede haber paz ni democracia”.

El premio Yidan Prize para el Desarrollo Educativo, uno de los más importantes en el sector educativo en el mundo, otorgado por el fundador de Tencent, la compañía de internet más grande de China.

Charles Chen Yidan, cofundador de la compañía china de Internet, Tencent, y quien ofrece el mayor premio de educación del mundo, asegura en el portal web de la institución que “siempre que una idea sea replicable en otras regiones, podemos otorgarles un premio”.
Chen, de 45 años, es uno de los hombres más ricos del mundo después de fundar Tencent y desde 2013 se dedica exclusivamente a la filantropía educativa.

ORIGINAL: El Colombiano
AURA AYALA Y HELENA CORTÉS
11 DE DICIEMBRE DE 2017

Entrevista con el Gran Rector del Premio Compartir 2017, Francis Otero Gil

Francis Otero Gil

Una charla con, Francis Otero Gil, el directivo docente que ganó el certamen de la Fundación Compartir con su propuesta ‘Si yo cambio, todo cambia’.

El Gran Rector Premio Compartir 2017, nos comparte algunas reflexiones en esta entrevista de 15 minutos realizada por equipo de la Fundación, relacionadas con su rutina a partir del recibimiento del galardón, sus aprendizajes y recomendaciones.

La participación en eventos, entrevistas y compromisos como resultado del Premio Compartir ha tenido una dinámica creciente, exponencial, dice el rector. Ha participado en eventos con Universidad Nacional, el ICBF, la Oficina del Alto Comisionado de Paz, el Ministerio de Educación Nacional, la Universidad de La Sabana, compartiendo su experiencia de liderazgo y construcción de entornos seguros, a partir de la consigna del estar dispuesto a cambiar, amén de muchas entrevistas.

La pregunta que más le hacen: ¿cómo logramos articular los procesos de cambio, de transformación social en las comunidades y empoderar a nuestros jóvenes de esa transformación y esos cambios?

Sobre sus aprendizajes y recomendaciones, expresa “he aprendido sobre la enorme importancia de ser más juiciosos sistematizando lo que hacemos en la escuela, en el día a día, en los procesos de transformación y resignificación”. Esta es su recomendación a todos los rectores del país, a sus colegas. “Que escriban lo que están haciendo. Que lo cuenten

Escuche la entrevista completa:

ORIGINAL: Compartir Palabra Maestra
Por Mary Simpson . Directora de Desarrollo y Liderazgo Pedagógico
Jue, 05/10/2017

El colombiano que con menos de 30 años está cambiando el mundo, según Forbes

Cuando apenas tenía 23 años de edad, Juan David Aristizábal fue catalogado por la prestigiosa revista económica Forbes como uno de los 30 emprendedores sociales jóvenes más destacados del mundo gracias a su proyecto educativo.

Juan David Aristizábal y su historia con Todos por la Educación

Foto: Juan David Aristizábal

Este joven emprendedor es el creador de distintas iniciativas sociales que buscan generar cambios sociales.

Sin embargo, el reconocimiento mundial llegó gracias a uno de sus primeros proyectos: ‘Buena Nota’, una incubadora de emprendimiento ciudadano que asesora proyectos para que tengan un mejor impacto en las comunidades a las que buscan llegar.

Con un préstamo de $5 millones y mucha determinación, Juan David Aristizábal logró posicionar a esta incubadora con una estrategia denominada VICAla cual consiste en

  • visibilizar,
  • inspirar,
  • conectar y
  • apoyar

a otros emprendedores.

Tras alcanzar el éxito con esta iniciativa, Aristizábal siguió persistiendo y luchando para generar cambios hasta que fundó ‘Todos por la Educación, un movimiento con el cual pretende incidir en las políticas públicas.

A través de esta organización creó un ‘pacto’ por medio del cual busca que los lideres, instituciones y personas del común se  comprometan a mejorar la educación.

A la fecha, más de 25.000 padres de familia
docentes, estudiantes, candidatos de todos los partidos políticos y hasta el mismo el presidente de la República, Juan Manuel Santos, han firmado el documento.
Durante 2016, el movimiento contribuyó a fortalecer las capacidades de jóvenes en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali para que participen de manera relevante en los espacios de toma de decisiones en materia de educación.
En especial, presentando propuestas sobre los puntos temáticos del pacto por la educación (educación inicial, jornada única, calidad docente, educación superior y financiación) de cara a la formulación y seguimiento de los planes de desarrollo local.
Previo a su intervención en el segundo evento TEDx de la Universidad Externado de Colombia, que se realizará el próximo martes 24 de octubre, el emprendedor social compartió algunos detalles con respecto a la operación de ‘Todos por la Educación’ y envío un mensaje a los nuevos empresarios.

¿Cuál es el rol de Todos por la Educación?
Todos por la educación nace hace cuatro años, con la función de movilizar a los colombianos entorno a un pacto de 10 puntos por la educación, un pacto específico que busca que Colombia se vuelva uno de los países en América Latina que mejor aprovecha el talento y el capital humano de la gente. Es un equipo de 500 voluntarios en todo el país, apoyado por Ford, Corona, las Naciones Unidas, entre otros.

¿Cuál es el principal objetivo de esta organización?
La movilización tanto ciudadana, de empresas y actores públicos.

Nosotros logramos que 81 empresas asociadas a través de fundaciones empresariales, sindicatos, candidatos a la presidencia, 70 congresistas se comprometieran con el pacto.

Ahí fue donde el presidente dijo que Colombia en el 2025 iba a ser el más educado en América Latina y se iba a invertir el 7%  del PIB al finalizar el 2018.

Durante los últimos 4 años lo que hemos dedicado es hacer, precisamente eso, movilización y seguimiento a los gobiernos locales y nacionales con sus compromisos en educación.

¿Por qué decidió encaminarse en el emprendimiento social? ¿Qué lo motivo?
Entre los retos más importantes que hemos tenido nosotros esta lograr movilizar a gente, porque hay mucha gente que quiere ayudar, no sabe cómo y nuestra idea ha sido

  • movilizarla,
  • empoderarla,
  • darle información,
  • darle conocimiento y
  • después acompañarla a sus municipios, en sus lugares para que se muevan.

Hemos tenido reconocimientos públicos. En Forbes, me seleccionaron como uno de los 30 líderes mundiales menores de 30 años que estan cambiando el mundo, nos ganamos un MTV y ahorita estamos nominados a uno de los 20 líderes de Colombia por la Revista Semana.

Todo esto se da porque nuestro gran fuerte ha sido cómo movilizar gente y cómo movilizarla a través de contenido inspirador y que empodere.

¿Cuáles han sido los principales hitos de esta organización? ¿Cuáles han sido las campañas más exitosas?
Creo que es importante que el país tenga en cuenta que la educación es un motor de la transformación y por eso es que nosotros estamos movilizando gente en torno a eso. Si nosotros nos movilizamos y hacemos que más gente se inspire a trabajar por la educación, lo que estamos haciendo es demostrar que la movilización ciudadana es posible, asi hacemos una transformación cultural que es la que tanto necesita este país.

Colombia necesita una transformación cultural y para eso necesitamos inyectarle más recursos a la educación y empoderamiento ciudadano.

En términos de impacto, ¿qué cifras podría compartirnos?
‘Todos por la Educación’ hoy en día está en 8 ciudades, somos entre 300 y 350 voluntarios en todo el país haciendo seguimiento a las políticas públicas.

¿Para usted qué significa el éxito? ¿Cómo alcanzarlo?
Creo que el éxito es mantenerse conectado con el propósito y con lo que a uno le interesa.

¿Qué representa el fracaso para usted? ¿Ha tenido que afrontarlo en alguno de sus proyectos?
La definicion de fracaso es no intentar, para mí no intentar significa fracaso.

¿Qué mensaje le daría aquellos que tienen un “buena idea” pero aún no se atreven a emprender por falta de dinero o falta de confianza?
A los que aún no se deciden lanzar a emprender, sea por emprendimiento social o cultural o deportivo, deberían intentarlo piloteando. Hay muchas formas hoy en día de hacer cosas sin necesidad de embarcarse en una cosa gigante.

Creo que hemos trabajado un montón en estos últimos 10 años en hacer transformaciones, ayudar a hacer todas esas transformaciones culturales y de comportamiento en la gente a través de mostrar que el voluntariado es posible, ayudando a otros y que se pueden cambiar cosas en la educación si la sociedad se moviliza.

ORIGINAL: Revista Dinero

Vicky Colbert: “La necesidad es la madre de la innovación”

Vicky Colbert adulta

Vicky Colbert. Foto en Tiching

¿Cómo definiría los pilares básicos de Escuela Nueva?
El primer pilar es la flexibilidad, que tiene en cuenta los diferentes ritmos de aprendizaje de cada alumno y nos lleva a trabajar por una educación más personalizada. Otro pilar que rige nuestro sistema es el aprendizaje cooperativo, es decir, los alumnos aprenden construyendo conocimiento en equipo, lo que les obliga a participar activamente de todo lo que ocurre en su día a día. Además, este pilar nos hace replantear el rol del profesor. Pasamos de tener docentes que transmiten conocimiento a convertirse en orientadores, facilitadores. Por último, para que todo funcione correctamente es muy importante para nosotros establecer una fuerte relación entre escuela, familia y comunidad.
¿Qué la llevó a impulsar hace casi 40 años Escuela Nueva?
Suelo decir que la necesidad es la madre de la innovación. Por aquel entonces, Colombia, como sucedía en casi toda América Latina, no garantizaba el acceso, y menos aún la calidad, de la educación básica a los estudiantes más vulnerables del país. Para nosotros el reto era universalizar la Primaria, era nuestra primera motivación. La segunda era elevar la calidad del sistema educativo.

¿Cuál era el principal obstáculo?
Detectamos que lo que no permitía universalizar la Primaria en el país eran las escuelas rurales, que eran y siguen siendo muchas. Debido a la poca densidad de población de cada núcleo rural, no se necesita un profesor para cada curso, si no que un solo docente atiende a niños y niñas de distintas edades en una misma aula. Se llaman escuelas multigrado. En este contexto no tiene ningún sentido que el docente dicte conocimiento porque no todos los alumnos tienen la misma necesidad ni capacidad de aprender. Esta realidad nos obligó a cuestionar el modelo de educación hasta entonces vigente y repensarlo.¿Y qué conclusiones obtuvieron?
Teníamos muy claro que debíamos buscar estrategias viables a distintos niveles. Nuestras propuestas debían ser muy concretas y operativas, instrumentos que ayudaran a aterrizar la filosofía que impulsamos. Así buscamos estrategias que fueran viables técnicamente, y que cualquier docente sin tener un doctorado pudiera obtener resultados en medio de la selva. Aquí en Colombia los sindicatos son muy fuertes, por lo que también debían ser estrategias que dieran respuestas políticas. Y sobre todo: debían ser estrategias replicables y escalables. Si proponíamos una intervención compleja y sofisticada era imposible de replicar.

Cuando Escuela Nueva pasa en 1987 del mundo rural a la urbe, la ratio de alumnos aumenta. ¿Cómo se lleva a cabo este proceso?
La necesidad vital era universalizar la educación y mejorar la calidad en la Colombia rural, pero efectivamente cuando lo hicimos y se obtuvieron resultados tan importantes, nos planteamos la posibilidad de replicar en las zonas urbanas. No solo alcanzamos mejoras en disciplinas como matemáticas o lenguas, sino también a nivel socio-emocional:

  • mejoramos la autoestima de nuestros alumnos, asumieron el trabajo cooperativo como prioritario y mejoraron sus comportamientos democráticos. Si se ha podido hacer esto en lo rural, ¿por qué no en lo urbano?

¿Y cómo fue la adaptación?
Escuela Nueva era y es una buena pedagogía. En la ciudad, las clases son monogrados, por lo que los maestros no tenían los mismos retos que los de las zonas rurales. Decidimos cambiar el nombre y trabajamos bajo la etiqueta de Escuela Urbana Activa y demostrar que podíamos aplicar los mismos principios y las mismas estrategias, con la diferencia que el contexto es urbano y el énfasis lo hacíamos en la mejora de la calidad. Entendemos por calidad los logros académicos y también los logros socioemocionales. Otra diferencia es que en la ciudad nos fuimos expandiendo de acuerdo a la demanda, pero en lo rural sí se convirtió en política pública.

¿Cuáles son las motivaciones de los niños y las niñas en los entornos rurales? ¿Cómo consiguieron hacer disminuir el absentismo escolar?
Al cambiar la manera de aprender, los niños se sienten más motivados porque participan activamente. Mejoramos su autoestima y encuentran en la escuela un espacio de paz y tranquilidad que en su hogar no tienen. Para los niños la metodología de Escuela Nueva es muy participativa: tienen sus gobiernos de niños, sus comités, muchos se sienten personitas, están más contentos y satisfechos consigo mismos. El ambiente escolar es mucho más amable y positivo. Muchos niños no querían marchar de la escuela.

¿Hay diferencias entre la relación de la escuela con las familias de centros urbanos y las familias de entorno rural?
Sí. La metodología de Escuela Nueva promueve que todo lo que el niño aprende lo ponga en práctica en su entorno, con su familia. Se implican en la vida familiar aplicando el conocimiento útil que han adquirido en la escuela. Se convierten en agentes de cambio. En las zonas rurales este papel del niño es muy apreciado y vital. Para los padres de estas familias es una motivación interesante participar en la vida escolar, porque ven que hay un cambio y que esa escuela se está proyectando a la comunidad. Notamos una afectividad mayor de los padres. En las zonas urbanas, en cambio, el padre no tiene tiempo, sólo para ir a las reuniones rápidas con el docente. Es más difícil que participen de forma activa en el proceso de aprendizaje de sus hijos. También hay muchas diferencia entre los maestros.

¿En qué sentido?
En las zonas rurales, el maestro necesita a la comunidad. En cambio, en la zona urbana está pendiente del reloj para ver a qué hora terminan las clases para ir a hacer sus recados.

¿Por qué cree que los pilares de Escuela Nueva que usted impulsó hace casi 40 años se replican ahora en tantos lugares del mundo?
Es irónico, pero al mismo tiempo nos reafirman que nuestros principios son principios de buena pedagogía. Los principios no son nuevos. Tampoco lo eran cuando nosotros los impulsamos. ¡Lo nuevo fue ponerlos en práctica!

Un proyecto que lo cambió todo…
En Escuela Nueva sí hicimos algo muy importante que fue concretar las estrategias que íbamos a aplicar. Por ejemplo: todo el mundo habla de educación personalizada pero, ¿cómo se hace? ¿Cómo personalizas la educación de veintitantos niños por aula?  Todos hablan del nuevo rol del docente, pero el maestro sigue hablando todo el tiempo. Nuestras propuestas son operativas, los docentes que se integran no quieren abandonar esta pedagogía porque sienten que es una ayuda, que tienen instrumentos, estrategias…. Si no, todo se va en pura filosofía.

¿Cuáles cree que son las habilidades indispensables para ser un buen docente?
Un buen docente debe tener habilidades emocionales: empatía, sensibilidad de dar afecto, de preocuparse por sus alumnos. Nosotros trabajamos con nuestros maestros para que saquen de ellos mismos sus mejores dotes de empatía, de orientación, de liderazgo. Obviamente debe conocer el contenido que va a impartir, pero creo que la dimensión humana y las habilidades socioemocionales son indispensables.

¿Ustedes integran las TIC en su día a día?
Nosotros incorporamos a nuestras guías recursos virtuales complementarios. Es decir, hay lo impreso y lo virtual. Pero en las zonas rurales no hay conectividad así que ¡no las usan! Hay una limitación tecnológica, pero no solo eso. Tenemos muy claro que introducir medidas tecnológicas sin cambiar el modelo pedagógico no sirve de nada. Voy a citar a Luis Osin, que hace años señaló que “introducir computadoras en el aula sin cambiar el modelo pedagógico es perpetuar a un costo más alto una técnica tradicional”. La tecnología puede ayudar, pero si no cambias a fondo el método, no obtendrás resultados diferentes. Así que sí, las hemos introducido, pero no son la panacea.

¿Cuáles considera que son los principales retos educativos actualmente?
Ahora en Colombia estamos inmersos en el proceso de Paz. Las zonas rurales ahora mismo son una prioridad, ya que los acuerdos del proceso tienen mucho que ver con estas zonas. Nosotros tenemos evaluaciones muy sólidas que demuestran que Escuela Nueva ha influido en la convivencia pacífica de los niños, como publicó la Universidad de Londres. Existe una íntima relación entre la pedagogía y la construcción de la ciudadanía y de esta forma se demuestra la importancia de un método pedagógico que contribuye a la paz y a la convivencia.
Otro reto son los jóvenes desempleados que no tienen futuro. Ahí estamos llevando la Escuela Nueva al nivel de la Secundaria.

ORIGINAL: Tiching
Por Tiching

7 habilidades necesarias para la vida que no nos enseñaron en la escuela

¿Cuántas veces hemos pensado que lo que nos enseñan en la escuela no nos sirve para la vida real?

 

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 Las habilidades olvidadas por la escuela que nos harían más felices y plenos

1. Seguir una pasión
Cuando entramos al colegio aprendemos el significado del “deber”. Nos enseñan que “las cosas que valen la pena requieren sacrificios”. Sin embargo, lo cierto es que cuando algo nos apasiona de verdad, no solo brillaremos en ello sino que no necesitamos movernos por el deber, porque tenemos un motivo impulsor mucho más poderoso: la pasión. Como resultado de esa educación basada en el deber, hay millones de persona realizando trabajos que no les gustan y viviendo vidas que no les satisfacen. Nadie les enseñó que el secreto está en seguir su pasión.

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2. Aprovechar los errores
La escuela se encarga de castigar duramente los errores. Las calificaciones escolares no consideran el esfuerzo ni la individualidad, tan solo los aciertos y las equivocaciones. Como resultado, no es extraño que nos aterrorice cometer errores, porque creemos que estos disminuyen nuestra valía como personas. Ese miedo a equivocarnos puede llegar a ser tan intenso que aplasta nuestra motivación y nos paraliza. Afortunadamente, métodos como el del bolígrafo verde contribuyen a cambiar esta situación y nos permiten comprender que los errores son oportunidades de aprendizaje.

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3. A valorar el tiempo
El tiempo no es dinero, el tiempo es vida. Es la posesión más valiosa que tenemos, aunque no siempre lo valoramos en su justa medida. De hecho, acudir todos los días a una escuela donde nos enseñan contenidos que no despiertan nuestro interés y que no tienen aplicaciones prácticas es una manera de restarle valor a nuestro tiempo. Obviamente, cuando nos olvidamos del dinero y comenzamos a pensar en términos de tiempo nuestra vida da un vuelco radical. Por ejemplo, en vez de preguntarnos cuánto cuesta el nuevo iPhone, podemos preguntarnos cuánto tiempo debemos trabajar para comprarlo. ¿Merece la pena? Solo entonces empezamos a valorar las cosas en su justa medida.

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4. Gestionar las emociones
Ahora sabemos que el éxito profesional y el nivel de satisfacción en la vida no dependen directamente del cociente intelectual, sino de la Inteligencia Emocional. Eso significa que, si bien el conocimiento es la base, es probable que no lleguemos demasiado lejos o no seamos muy felices si no somos capaces de gestionar adecuadamente nuestras emociones. Por desgracia, nadie nos enseña a reconocer y gestionar nuestros estados emocionales, por lo que muchas veces nos sentimos culpables cuando experimentamos ciertas emociones o no sabemos cómo expresarlas asertivamente.

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5. Ser resiliente
La adversidad nos aguarda a la vuelta de la esquina, por lo que es mejor estar preparados para cuando toque a nuestra puerta. Sin embargo, nadie nos enseña a lidiar con los problemas sin perder el equilibrio emocional. La resiliencia es una habilidad que normalmente se desarrolla de manera espontánea, golpe tras golpe, pero también podría potenciarse a través de una educación que nos enseñe a enfrentar los problemas con sentido del humor, que nos ayude a detectar nuestros puntos débiles, nos muestre cómo pedir ayuda y nos permita desarrollar una visión positiva y equilibrada de la vida.

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6. A negociar
Si supiéramos negociar evitaríamos muchísimos conflictos a lo largo de la vida. Sin embargo, desde que entramos en el colegio nos damos cuenta de que no hay margen para la negociación, todo está decidido, desde el plan de clases hasta los minutos de recreo. Así aprendemos a acatar las reglas y asumimos un terrible mensaje: hay ganadores y vencidos. Como resultado, comenzamos a afrontar la vida de esa manera: como una competición en la que queremos ganar, sin darnos cuenta de que el mejor escenario es aquel donde todos ganan.

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7. A buscar el equilibrio
En la escuela nos enseñan a esforzarnos y trabajar duro para obtener cada vez mejores resultados. Sin duda, es un buen mensaje, pero si lo llevamos al extremo terminaremos engordando primero el currículo escolar y luego el profesional, olvidándonos del “currículo de la vida”.

Por eso, no es extraño que nuestra sociedad produzca personas adictas al trabajo que no tienen tiempo libre y han olvidado cómo relajarse. Este desequilibrio termina pasando factura a nivel emocional, social y físico porque descansar es tan importante como trabajar y pasar tiempo con los demás es tan importante como pasar tiempo con uno mismo. Si no somos capaces de encontrar ese equilibrio, antes o después algo se romperá en nuestro interior. Y no siempre podremos arreglarlo.

Gracias a Jennifer Delgado. 

“Es el momento de hacer que nuestros niños sean más inteligentes que la inteligencia artificial”

ENTREVISTA | Noriko Arai, directora del Todai Robot Project »

Noriko Arai quiere revolucionar el sistema educativo para que los humanos no pierdan la batalla laboral contra los robots

Noriko Arai durante su charla TED en Vancouver.

Noriko Arai durante su charla TED en Vancouver. Bret Hartman / TED


Una vez al año, medio millón de estudiantes japoneses realizan el examen de acceso a la universidad, ocho pruebas tipo test. Menos del 3% lo harán suficientemente bien como para hacer la segunda parte, un examen escrito diseñado especialmente para el acceso a la Universidad de Tokio (Todai), la más prestigiosa de Japón. Noriko Arai, de 54 años, directora del Centro de Investigación para el Conocimiento en la Comunidad del Instituto Nacional de Informática y del Todai Robot Project, está trabajando en un robot que pueda aprobar todos estos exámenes para aprender las posibilidades y las limitaciones de la inteligencia artificial.

En 2013, tras dos años de Proyecto, el robot Todai sacó una nota suficientemente buena para ser admitido en 472 de 581 universidades privadas. En 2016, su nota estuvo entre el 20% de las mejores en los exámenes tipo test, y en entre el 1% de los mejores en uno de los dos exámenes de matemáticas. Además, fue capaz de escribir una redacción sobre el comercio marítimo del siglo XVII mejor que la mayoría de los estudiantes.Tomó información del libro de texto y de Wikipedia y la combinó sin entender ni pizca”, explicó Arai durante su reciente charla TED en Vancouver. “Ni Watson, ni Siri, ni Todai Robot pueden leer. La inteligencia artificial no puede entender, solo hace como que entiende”.

Más que contenta por su robot, Arai quedó alarmada por los resultados. “¿Cómo es posible que esta máquina no inteligente lo hiciera mejor que nuestros niños?”, se preguntaba. Preocupada por el futuro laboral de las nuevas generaciones, realizó un experimento con estudiantes y descubrió que un tercio de ellos fallaron preguntas sencillas porque no leen bien, un problema que, piensa, existe en todo el mundo. “Nosotros, los humanos, podemos comprender el significado de las cosas, algo que no puede hacer la inteligencia artificial. Pero la mayoría de los estudiantes reciben conocimiento sin comprender el significado, y eso no es conocimiento, es memorización, y la inteligencia artificial puede hacer lo mismo. Debemos crear un nuevo sistema educativo”.

Pregunta: ¿Por qué decidió una matemática como usted meterse en el mundo de los robots?
Respuesta: La inteligencia artificial consiste en intentar escribir el pensamiento en lenguaje matemático. No hay otra forma para que la inteligencia artificial sea inteligente. Como matemática creo que el pensamiento no puede escribirse en el lenguaje matemático. Descartes dijo lo mismo. Mi primera impresión fue que la inteligencia artificial es imposible. Utiliza probabilidad y estadística sumada a la lógica. En el siglo XX se usaba solo la lógica, y por supuesto que no todo puede ser escrito con lógica, como los sentimientos, por ejemplo. Ahora están usando estadística, imitando el pasado para ver cómo actuar cuando encontremos cosas nuevas.

P. No le gusta cuando la gente dice que la inteligencia artificial podría conquistar el mundo…
R. Estoy harta de esa imagen, por eso decidí crear un robot muy inteligente, utilizando lo último en investigación para ver sus limitaciones. Watson de IBM y Google Car, por ejemplo, tienden a mostrar solo las cosas buenas. Nosotros queremos mostrarlo todo. También lo que no es capaz de hacer.

P. Al intentar mejorar la inteligencia artificial, usted vio que había que mejorar la educación.

R. Sabía que mi robot era ininteligente, cargado de conocimientos que no sabe cómo usar correctamente porque no entiende el significado. Quedé estupefacta al ver que este robot que no es inteligente escribió una redacción mejor que la mayoría de los estudiantes. Así que decidí investigar lo que estaba ocurriendo en el mundo humano. Estaría más contenta si hubiera descubierto que la inteligencia artificial adelantó a los estudiantes porque es mejor en memorizar y computar, pero ese no era el caso. El robot no comprende el significado, pero tampoco la mayoría de los estudiantes.

P. ¿Cree usted que el problema es que dependemos tanto de Siri y Google para resolver nuestras dudas que por eso no procesamos la información bien?
R. Estamos analizando el porqué. Algo que podemos ver es que antes todo el mundo leía el periódico, incluso la gente pobre. Pero ahora la mayoría de las parejas jóvenes no leen el diario porque lo tienen en su teléfono. No compran libros porque la mayoría de las historias están en blogs. No tienen calendario o hasta reloj en casa porque lo tienen en el teléfono. Los niños se crían sin números ni letras en su ambiente. Y también tienden a tener conversaciones en mensajes de texto muy cortos. Tienen menos oportunidades de leer, creo.

P. Parte del proyecto Todai es ver qué tipo de trabajos la inteligencia artificial podría quitarle a los humanos.

R. En Japón, antes, todo el mundo era clase media, no había gente muy rica, ni gente muy pobre. Pero cuando la inteligencia artificial llega a una sociedad se lleva muchos trabajos, incluidos los puestos de banqueros o analistas. Quienes pierden su trabajo por culpa de la inteligencia artificial puede que no encuentren otro en mucho tiempo. Quizás haya trabajos como corregir los errores cometidos por la inteligencia artificial, trabajos muy duros y más insignificantes que nunca, como en Tiempos Modernos de Chaplin. Alguien con talento, creativo, inteligente, determinado, bueno en la lectura y la escritura, tendrá más oportunidades que nunca porque incluso si nació en un pueblo, mientras tenga acceso a Internet dispondrá de mucha información para aprender gratuitamente y llegar a hacerse millonario. Es mucho más fácil comenzar un negocio que en el siglo XX. Pero alguien que no tiene ese tipo de inteligencia, probablemente se quede atrapado entre las multitudes. Lo que pasa es que todos tienen derecho a voto, y, en ese sentido, somos todos iguales. Si cada vez hay más y más gente que se siente atrapada y solo la gente inteligente gana dinero, y los utiliza para ganar más dinero, pensarán mal de la sociedad, odiarán a la sociedad, y las consecuencias las sufriremos todos, en todo el mundo.

P. ¿Cuál piensa que es la solución?
R. Ahora es el momento de hacer que nuestros niños sean más inteligentes que la inteligencia artificial. He inaugurado el Instituto de Investigación de la Ciencia para la Educación este mes para investigar cuántos estudiantes tienen malos hábitos de lectura y escritura, y por qué, y ver cómo podemos ayudarles a modificar esos hábitos para que puedan adelantar al robot usando su poderío humano. Me gustaría que estuviéramos como en Japón de los años setenta, cuando todo el mundo era de clase media, todos nos ayudábamos y no necesitábamos más dinero del que somos capaces de gastar en nuestra vida. Todo el mundo debería estar bien educado, saber leer y escribir, pero no solo el significado literal. Todos deberíamos aprender con profundidad, leer con profundidad para poder mantener nuestro trabajo.

ORIGINAL: El País
Por Isaac HernándezIsaac Hernández
Vancouver 6 JUN 2017

Tres razones por las que el modelo educativo debe reinventarse

A student delivers a statement after the speech of Norbert Hofer, Joint Acting President of Austria and Third President of the National Council, during a panel discussion on "Can Europe’s politicians solve its migration crisis?" at Geneva's graduate institute, in Geneva, Switzerland, October 20, 2016. REUTERS/Pierre Albouy - RTX2PQZJ

Image: REUTERS/Pierre Albouy
Un niño hoy puede esperar cambiar de trabajo al menos siete veces en el transcurso de su vida y cinco de esos trabajos aún no existen Esteban Bullrich, Ministro de Educación de Argentina

Nos encontramos en una era de transición. Por primera vez en la historia de la humanidad, los avances tecnológicos están afectando radicalmente la vida de las personas en una fracción del tiempo de la década pasada. La velocidad de los cambios esta poniendo en tela de juicio el sistema educativo, que ya muestra síntomas de deterioro: la alta tasa de desempleo juvenil a nivel mundial seria el más obvio.

Este fenómeno se explica por tres razones:

1. Existe una desconexión entre la realidad laboral y lo que se enseña en la educación superior, producto de la poca interacción entre el mundo académico y el mundo laboral. Las instituciones de educación superior no están anticipando adecuadamente el conjunto de competencias que se está demandando en el ámbito laboral, y por lo tanto preparamos en muchos casos estudiantes sub-calificados. Las políticas universitarias deberán crear un pilar que incentive la colaboración con el sector privado para disminuir esta brecha.

2. En segundo lugar, existen un conjunto de inteligencias que no se desarrollan adecuadamente en la educación secundaría. Según el doctor Howard Gardner, psicólogo de desarrollo de Harvard, existen ocho diferentes tipos de inteligencias o inteligencias múltiples

  1. lógico-matemática
  2. lingüística
  3. kinestésica
  4. musical
  5. visual-espacial
  6. intrapersonal
  7. interpersonal
  8. naturista

pero nuestro sistema educativo solo considera las dos primeras, evaluando en función de ellas y empaquetando el aprendizaje, sin considerar nuevos sistemas de enseñanza que encajen con los distintos tipo de estudiantes y sus múltiples capacidades.

3. En tercer y último lugar, obviamos el elemento más importante que debe propiciar la educación, el aprendizaje. Deberíamos re-nombrar al “sistema educacional” por “sistema de aprendizaje de por vida” (lifelong learning en inglés). No es adecuado pensar que el aprendizaje acaba cuando se finaliza la secundaria o la universidad, seremos seres disfuncionales si después de graduarnos dejamos de aprender.

Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto cambiaron todas las preguntas” Mario Benedetti.

El nuevo sistema de enseñanza debe

  • potenciar un conocimiento más personalizado, en el que se pueda descubrir el potencial de cada persona y
  • estará cubierto por metodologías atinentes a la realidad,
  • que propicien la indagación sobre la memorización,
  • la reflexión por sobre mecanización,
  • la colaboración por sobre la competencia,
  • la búsqueda de propósito por sobre la acumulación de títulos.

Lo que se avecina es el apogeo de un sistema diseñado para la revolución industrial y basado en una linea de producción altamente estandarizado, a uno que revolucionará el aprendizaje desde sus cimientos. Veremos un sistema donde

  • los profesores ejerzan una educación personalizada,
  • utilizando la tecnología como un elemento clave para la indagación;
  • estudiantes aprendiendo con alumnos de distintas edades,
  • con ramos donde se enseñarán metodologías para descubrir el interés personal,
  • con una integración en-linea con el mundo real,
  • con mediciones sobre el aprendizaje personal o de un proyecto,
  • donde el maestro no será el más sabio de la sala,
  • sino que un catalizador del aprendizaje y quien también aprenderá, porque
  • diseñará en conjunto las nuevas preguntas, de esas que aún no se conocen las respuestas, y donde
  • la colaboración finalmente será la protagonista, en esta era donde la única garantía futura, es la incerteza.

ORIGINAL: WEF
Branislav Babaic Docente , Universidad Adolfo Ibáñez
21 nov 2016

NO HAY CALIFICACIONES, NO HAY HORARIO: UNA ESCUELA DE BERLIN DA UN VUELCO TOTAL A  LA ENSEÑANZA

Los alumnos eligen sus propios temas y se motivan a sí mismos, un enfoque que algunos dicen debería ser extendido a través de toda Alemania

Una profesora con un alumno en el centro de Berlín de la escuela evangélica. Fotografía: Folleto

Anton Oberländer es un orador persuasivo. El año pasado, cuando él y un grupo de amigos se quedaron sin dinero para un viaje de campamento a Cornwall, logró hablar con el operador ferroviario nacional de Alemania para que le diera algunos boletos gratis. Tan impresionado estaba la gerencia con su chutzpah que le invitaron de nuevo a dar un discurso de motivación a 200 de sus empleados.
Anton, se debe señalar, tiene 14 años.

La confianza en sí mismo del adolescente berlinés es en gran parte el producto de una institución educativa única que ha dado un vuelco total a las convenciones de la enseñanza tradicional. En la escuela de Oberländer,

  • No hay calificaciones hasta que los estudiantes cumplan 15 años,
  • Sin horarios y
  • No hay instrucciones de clase.
  • Los alumnos deciden qué asignaturas quieren estudiar para cada lección y
  • Cuando quieren tomar un examen.

El plan de estudios de la escuela se lee como la pesadilla de cualquier padre de helicóptero. Los temas establecidos se limitan a

  • matemáticas,
  • Alemán,
  • Inglés y
  • Ciencias Sociales,

Complementado por cursos más abstractos como

  • “Responsabilidad” y
  • “retos”.

Para el desafío, los estudiantes de 12 a 14 años reciben 150 € (£ 115) y envían una aventura que tienen que planificar por sí mismos. Algunos van de kayak; otros trabajan en una granja. Anton se fue de trekking a lo largo de la costa sur de Inglaterra.

La filosofía detrás de estas innovaciones es simple: a medida que los requisitos del mercado de trabajo están cambiando, y los teléfonos inteligentes e Internet están transformando las formas en que los jóvenes procesan la información, la directora de la escuela, Margret Rasfeld, argumenta, la habilidad más importante que una escuela puede pasar a sus estudiantes es la capacidad de motivarse a sí mismos.

Miren a los niños de tres o cuatro años, todos están llenos de confianza en sí mismos“, dice Rasfeld. “A menudo, los niños no pueden esperar para comenzar la escuela. Pero frustrantemente, la mayoría de las escuelas de alguna manera logran desentrañar esa confianza “.

La Escuela Evangélica del Centro de Berlín (ESBC) está tratando de hacer nada menos que “reinventar lo que es una escuela“, dice. “La misión de una escuela progresista debe ser preparar a los jóvenes para hacer frente al cambio, o mejor aún, hacerlos esperar el cambio. En el siglo XXI, las escuelas deberían verlo como su trabajo para desarrollar personalidades fuertes “.

Hacer que los estudiantes escuchen a un profesor durante 45 minutos y castigarlos por colaborar en un ejercicio, dice Rasfeld, no sólo estaba fuera de sincronía con las exigencias del mundo del trabajo moderno, sino contraproducente. “Nada motiva a los estudiantes más que cuando descubren el significado detrás de un tema por su propia cuenta“.

A los estudiantes de su escuela se les anima a pensar otras maneras de probar sus habilidades adquiridas, como codificar un juego de computadora en lugar de un examen de matemáticas. Oberländer, que nunca había estado fuera de casa durante tres semanas hasta que se embarcó en su desafío en Cornwall, dijo que aprendió más inglés en su viaje de lo que había aprendido durante varios años en la escuela.

Reinventar la educación: alumnos en el ESBC, que está ganando una reputación como escuela más emocionante de Alemania. Fotografía: Folleto

La estructura federalizada de educación de Alemania, en la que cada uno de los 16 estados planea su propio sistema educativo, tradicionalmente ha permitido que los modelos de “aprendizaje libre” florezcan. Sin embargo, a diferencia de las escuelas de SudburyMontessori o Steiner, la institución de Rasfeld intenta incorporar la autodeterminación de los estudiantes dentro de un sistema relativamente estricto de reglas. Los estudiantes que se ausentan durante las clases tienen que venir a la escuela el sábado por la mañana para ponerse al día, un castigo conocido como “silentium“. “Cuanta más libertad tenga, más estructura necesita“, dice Rasfeld.

La razón principal por la que el ESBC está ganando una reputación como escuela más emocionante de Alemania es que su filosofía experimental ha logrado entregar resultados impresionantes. Año tras año, la institución de Rasfeld termina con los mejores grados entre los gesamtschulen de Berlín, o escuelas integrales, que combinan las tres formas escolares del sistema terciario de Alemania. Los alumnos que terminaron el año pasado obtuvieron un promedio de 2.0, el equivalente a un B – a pesar de que el 40% del año habían sido advertidos de no seguir abitur, el equivalente alemán de los niveles A, antes de ingresar a la escuela. Abriendo en 2007 con sólo 16 estudiantes, la escuela funciona ahora a plena capacidad, con 500 alumnos y largas listas de espera para los nuevos solicitantes.

Dado su éxito de boca en boca, no es de extrañar que haya habido convocatorias para que el enfoque de Rasfeld llegue a todo el país. Sin embargo, algunos expertos en educación cuestionan si los métodos de la escuela pueden ser fácilmente exportados: en Berlín, dicen, la escuela puede atraer a los solicitantes más prometedores de familias acomodadas y progresistas. Rasfeld rechaza tales críticas, insistiendo en que la escuela pretende una mezcla heterogénea de estudiantes de diferentes antecedentes. Mientras una cruz adorna el salón de asambleas y cada día escolar comienza con la adoración,

  • sólo un tercio de los alumnos actuales son bautizados.
  • El 30% de los estudiantes son de origen inmigrante y
  • El 7% proceden de hogares donde no se habla alemán.

A pesar de que el ESBC es una de las 5.000 escuelas privadas alemanas, las tasas son relativamente bajas en comparación con las de Gran Bretaña, entre 720 y 6.636 euros al año. Aproximadamente el 5% de los estudiantes están exentos del pago de matrícula.

Sin embargo, incluso Rasfeld admite que encontrar maestros capaces de adaptarse a los métodos de aprendizaje de la escuela puede ser más difícil que conseguir que los estudiantes hagan lo mismo.

A los 65 años de edad y que se jubilará en julio, Rasfeld todavía tiene planes ambiciosos. Un “laboratorio de innovación educativa” de cuatro personas con sede en la escuela ha estado desarrollando materiales didácticos para las escuelas que quieren seguir el ejemplo de la ESBC. Alrededor de 40 escuelas en Alemania están en proceso de adoptar algunos o todos los métodos de Rasfeld. Uno de ellos en el distrito berlinés de Weissensee recientemente permitió a un estudiante cruzar los Alpes para un proyecto desafiante. “Las cosas sólo están empezando“, dice Rasfeld.

En la educación, sólo se puede crear el cambio desde abajo – si las órdenes vienen de arriba, las escuelas se resistirán. Los ministerios son como los petroleros gigantes: se tarda mucho tiempo en cambiarlos. Lo que necesitamos son muchas lanchas rápidas para demostrar que puedes hacer las cosas de otra manera “.


No grades, no timetable: Berlin school turns teaching upside down

Pupils choose their own subjects and motivate themselves, an approach some say should be rolled out across Germany

 

 A teacher with a pupil at the Evangelical School Berlin Centre. Photograph: Handout

Anton, it should be pointed out, is 14 years old.

The Berlin teenager’s self-confidence is largely the product of a unique educational institution that has turned the conventions of traditional teaching radically upside down. At Oberländer’s school,

  • there are no grades until students turn 15,
  • no timetables and
  • no lecture-style instructions.
  • The pupils decide which subjects they want to study for each lesson and
  • when they want to take an exam.

The school’s syllabus reads like any helicopter parent’s nightmare. Set subjects are limited to

  • maths,
  • German,
  • English and
  • social studies,

supplemented by more abstract courses such as

  • “responsibility” and
  • “challenge”.

For challenge, students aged 12 to 14 are given €150 (£115) and sent on an adventure that they have to plan entirely by themselves. Some go kayaking; others work on a farm. Anton went trekking along England’s south coast.

The philosophy behind these innovations is simple: as the requirements of the labour market are changing, and smartphones and the internet are transforming the ways in which young people process information, the school’s headteacher, Margret Rasfeld, argues, the most important skill a school can pass down to its students is the ability to motivate themselves.

Look at three or four year olds – they are all full of self-confidence,” Rasfeld says. “Often, children can’t wait to start school. But frustratingly, most schools then somehow manage to untrain that confidence.

 

The Evangelical School Berlin Centre (ESBC) is trying to do nothing less than “reinvent what a school is”, she says. “The mission of a progressive school should be to prepare young people to cope with change, or better still, to make them look forward to change. In the 21st century, schools should see it as their job to develop strong personalities.

Making students listen to a teacher for 45 minutes and punishing them for collaborating on an exercise, Rasfeld says, was not only out of sync with the requirements of the modern world of work, but counterproductive. “Nothing motivates students more than when they discover the meaning behind a subject of their own accord.

Students at her school are encouraged to think up other ways to prove their acquired skills, such as coding a computer game instead of sitting a maths exam. Oberländer, who had never been away from home for three weeks until he embarked on his challenge in Cornwall, said he learned more English on his trip than he had in several years of learning the language at school.

Reinventing education: pupils at the ESBC, which is gaining a reputation as Germany’s most exciting school. Photograph: Handout

Germany’s federalised education structure, in which each of the 16 states plans its own education system, has traditionally allowed “free learning” models to flourish. Yet unlike SudburyMontessori or Steiner schools, Rasfeld’s institution tries to embed student self-determination within a relatively strict system of rules. Students who dawdle during lessons have to come into school on Saturday morning to catch up, a punishment known as “silentium”. “The more freedom you have, the more structure you need,” says Rasfeld.

The main reason why the ESBC is gaining a reputation as Germany’s most exciting school is that its experimental philosophy has managed to deliver impressive results. Year after year, Rasfeld’s institution ends up with the best grades among Berlin’s gesamtschulenor comprehensive schools, which combine all three school forms of Germany’s tertiary system. Last year’s school leavers achieved an average grade of 2.0, the equivalent of a straight B – even though 40% of the year had been advised not to continue to abitur, the German equivalent of A-levels, before they joined the school. Having opened in 2007 with just 16 students, the school now operates at full capacity, with 500 pupils and long waiting lists for new applicants.

Given its word-of-mouth success, it is little wonder that there have been calls for Rasfeld’s approach to go nationwide. Yet some educational experts question whether the school’s methods can easily be exported: in Berlin, they say, the school can draw the most promising applicants from well-off and progressive families. Rasfeld rejects such criticisms, insisting that the school aims for a heterogenous mix of students from different backgrounds. While a cross adorns the assembly hall and each school day starts with worship,

  • only one-third of current pupils are baptised.
  • Thirty per cent of students have a migrant background and
  • 7% are from households where no German is spoken.

Even though the ESBC is one of Germany’s 5,000 private schools, fees are means tested and relatively low compared with those common in Britain, at between €720 and €6,636 a year. About 5% of students are exempt from fees.

However, even Rasfeld admits that finding teachers able to adjust to the school’s learning methods can be harder than getting students to do the same.

Aged 65 and due to retire in July, Rasfeld still has ambitious plans. A four-person “education innovation lab” based at the school has been developing teaching materials for schools that want to follow the ESBC’s lead. About 40 schools in Germany are in the process of adopting some or all of Rasfeld’s methods. One in Berlin’s Weissensee district recently let a student trek across the Alps for a challenge project. “Things are only getting started,” says Rasfeld.

In education, you can only create change from the bottom – if the orders come from the top, schools will resist. Ministries are like giant oil tankers: it takes a long time to turn them around. What we need is lots of little speedboats to show you can do things differently.”

ORIGINAL: The Guardian
 @philipoltermann
1 July 2016 

Tech firms are forgetting about STEM and focusing on STEAM

Time to dust off the cobwebs. (EPA/Simela Pantzartzi)
It was recently thought that four subjects alone could spur innovation by bringing order and logic to creative thinking: Science, technology, engineering, and math—fields known to much of the modern world by their acronym STEM. But STEM is already passé.
A new acronym has come to the fore, pioneered by advocates like the US’s Rhode Island School of Design, which has developed lessons on it for primary-school and high-school educators. It’s called STEAM, and though it might look and feel very much like its predecessor, the addition of the letter “A” is significant. It represents the “Arts” and tech firms are quickly realizing its importance. Why?
As Tom Perrault, chief of staff at digital health company Rally Health, pointed out in an article for Harvard Business Review, knowing how to make a product is no longer enough—in part because machines will soon be able to automate many of the data-driven tasks associated with this. Where humans can contribute more is in understanding the needs and behavior of the other humans for whom they are making things.
How a product is designed, its aesthetics, and how seamless an integration it makes into a person’s life is what allows us to distinguish one product from another, and one industry competitor from another. Liberal arts-based subjects are key to this because they tend to teach students how to understand human nature, and are creative at heart. Steve Jobs knew this, and said so after Apple’s launch of the iPad in 2011: “It’s in Apple’s DNA that technology alone is not enough. It’s technology married with the liberal arts, married with the humanities, that yields the results that makes our hearts sing.” And now Jony Ive, Apple’s chief design officer, is doing a stint as chancellor of the UK’s Royal College of Arts to help other students realize the importance of this.
It’s not just big tech companies that have taken to the idea. Michael Litt, co-founder of video platform startup Vidyard, said he is hiring more humanities graduates than those who are from STEM-based backgrounds, and is trying to fill in the gaps in his own engineering education by reading up on philosophy and psychology. Indeed, the arts are already more important to tech than you might think. Data compiled by LinkedIn in 2015 found that between 2010 and 2013, the growth of liberal-arts graduates entering the industry outpaced that of computer science and engineering majors by 10%.
Policymakers in the US have also taken to the additional “A”: In March, lawmakers chairing the Congressional STEAM Caucus, created in 2013 by a bipartisan group of US legislators, criticized US president Donald Trump for proposing the elimination of the National Endowment for the Arts, arguing that “[a]ctivating both sides of the brain prepares people to be innovative and creative, both critical to growing our 21st Century economies and creating good jobs.
The penchant for mixing arts with science to foster innovative thinking is hardly new, of course. Students of history will remember the idea was popularized in renaissance Italy by the likes of Leonardo Da Vinci. Perhaps it just took a strong STEM trend to reawaken popular appreciation for the concept.
ORIGINAL: QZ
July 28, 2017

“El profesor del siglo XXI tiene que enseñar lo que no sabe”

Considerado por The Economist como uno de los 50 pensadores más influyentes del mundo en el ámbito de la gestión empresarial, Peter Senge se empezó a interesar por la educación tras el éxito en diferentes universidades de Estados Unidos de su best-seller La Quinta Disciplina. Publicado en 1990, el libro contiene las claves para hacer competitiva cualquier institución con una estrategia de aprendizaje diseñada por el propio Senge.
En 1991, fundó la Society for Organizational Learning (SOL), una red de innovación en el aprendizaje en la que participan más de 19 empresas y organizaciones y mil escuelas públicas y privadas de diferentes parte del mundo. Senge ha visitado Madrid para impartir un seminario de liderazgo a los profesores de la Institución Educativa SEK.
Pregunta. ¿Cuáles son las principales transformaciones que debe afrontar la escuela?
Respuesta. Lo más importante es que llegue el final de la escuela tal y como la conocemos. Todos hemos ido al mismo tipo de colegio, no importa si el centro educativo está en España, Reino Unido o China. La fórmula siempre es la misma: los profesores tienen el control y los alumnos no son proactivos. Nadie sabe a ciencia cierta cómo debería ser, de hecho no creo que haya un modelo único, pero sí un principio claro: adultos y niños aprendiendo a la vez. La idea de que los profesores tienen las respuestas y por eso lideran el aprendizaje ya no sirve, nadie sabe cómo se resolverán los problemas que ya nos afectan hoy, como, por ejemplo, el cambio climático. Los niños lo saben y por eso no se enganchan a la escuela, porque el profesor actúa como si tuviese todas las respuestas. El aprendizaje en el colegio se centra en evitar cometer errores. El contexto autoritario dentro de la escuela es tal que los chicos solo quieren complacer al maestro.
P. ¿Cómo puede funcionar una escuela pretendiendo que alumnos y profesores tengan los mismos intereses?
R. Los docentes tienen que crear nuevas fórmulas pedagógicas para que los niños aprendan cosas sobre las que no hay respuestas claras. Singapur comenzó en el año 2000 su proceso de transformación del modelo educativo y el eje fue crear un entorno en el que todo el mundo aprendiese: profesores, alumnos y padres. Supuso un cambio radical, teniendo en cuenta que habían heredado el modelo británico, muy profesor-céntrico. El aprendizaje giraba en torno a la figura del experto. Dijeron basta y ahora los profesores plantean retos reales y los estudiantes aportan soluciones. No solo se plantean problemas artificiales para resolver en el aula. A los alumnos les motiva ayudar a su comunidad a ser más efectiva. La forma de hacerlo con un niño de ocho años o un adolescente de 18 es distinta, pero el principio es el mismo.
P. ¿Cómo tiene que afrontar el profesor su día a día en el aula?
R. Solemos decir que el profesor del siglo XXI tiene que enseñar lo que no sabe. Ahí empieza la innovación. Lo primero que tienen que hacer es desaprender, olvidar los métodos pedagógicos tradicionales. Es muy difícil porque tienen una identidad muy fuerte y se sienten orgullosos de estar al frente de la clase. Creen que mantener el orden y la atención en su discurso es lo que les hace buenos profesores y tal vez sea ese el problema, las lecciones magistrales brillantes. Para que se produzca el cambio tiene que haber una masa crítica de esos adultos en las escuelas que diga basta. Esto no va sobre decidir buenas o malas respuestas, sino sobre afrontar problemas reales. Conseguir que un niño de 12 años entienda por qué hay problemas de drogadicción en su barrio.
P. ¿Qué papel tiene la tecnología en la transformación del modelo?
R. Tecnología moderna y pedagogía anticuada, ese suele ser el patrón. Muchas escuelas están gastando grandes cantidades de dinero en comprar ordenadores para los alumnos porque creen que la tecnología lo cambia todo, y no es así. Hay que innovar en las técnicas de aprendizaje.
P. ¿Cree que los contenidos estáticos como las matemáticas o la literatura se deberían modificar dentro de los programas académicos?
R. Hay que enseñar esos contenidos de forma distinta. Los buenos profesores de matemáticas saben la diferencia entre el aprendizaje mecánico, en el que los chicos aprenden a escribir ecuaciones, y el profundo, en el que entienden el porqué. Uno de los docentes de nuestra red SOL, que trabaja en un colegio público de Boston, ha desarrollado un método en el que los niños se enseñan álgebra entre sí. Ha dedicado más de 20 años a crear problemas muy complejos y ni los mejores estudiantes de álgebra pueden resolverlos por sí solos. En el primer mes del curso imparte clases magistrales cortas para enseñar los fundamentos básicos, y el resto del año los alumnos trabajan en grupos de cuatro. El docente es importante porque ha diseñado la metodología, no actúa como un profesor sino como un facilitador.
Peter Senge tras impartir un curso en la Universidad Camilo José Cela. KIKE PARA
P. ¿Con qué escuelas está trabajando?
R. La Society for Organizational Learning, que fundé en 1991, es una red de investigadores y profesores en activo de diferentes partes del mundo. Sobre todo trabajamos con colegios públicos de Estados Unidos, porque es ahí donde están las carencias más graves, pero también colaboramos con colegios privados que sean innovadores. Estamos en contacto con más de mil escuelas en el mundo. Nuestra misión es buscar innovadores para conectarlos entre sí, para que entiendan que no están aislados. Hay una revolución que está ocurriendo, cientos de profesores usan Flipped Classroom (clase invertida) o el aprendizaje por proyectos. El problema es que no hay vías de comunicación entre ellos.
P. La clave para el cambio, ¿la tienen los gobiernos o las escuelas?
R. En Singapur, por la naturaleza del país, el Gobierno lideró la transformación. Pero no es una buena referencia, es un territorio muy pequeño, casi como una ciudad. En la mayoría de lugares, los líderes han sido los directores de los centros y los docentes, grupos pequeños que han querido dar un giro a su cultura de aprendizaje. El cambio tiene que arrancar en la escuela, que funciona como una institución local.
Es un error ser tan rígidos con la edad porque los niños avanzan a distintas velocidades
P. ¿Qué modelo educativo actual cree que debería replicarse?
R. No se trata de copiar a Finlandia o Singapur. Hay que ser menos rígidos con la edad porque los niños avanzan a distintas velocidades. No tiene sentido dividirles en cursos por edad. La escuela industrializada, ese es el problema. En las líneas de ensamblaje todo el mundo se movía al mismo ritmo y precisamente fue la era de la industrialización la que hizo a los lentos estúpidos. Hace unos años conocí en Los Alpes a un físico austríaco que había trabajado con el Nobel de Física danés Niels Bohr -le concedieron el premio de 1922-, probablemente el físico más brillante de la historia. Le pregunté cómo era trabajar con él y me dijo que era muy lento, pero que cuando entendía algo, realmente lo entendía. La mayoría de científicos son pacientes, reflexionan, se toman su tiempo. Durante décadas se les ha hecho creer a los niños que no poder avanzar al ritmo que marca la escuela es sinónimo de ser idiota.
P. ¿Cree que la certificación supone un freno para el aprendizaje?
R. La evaluación más efectiva es la del propio alumno analizando su progreso, la autoevaluación. Pero ahora ese rol lo asume el profesor. Los buenos docentes crean un entorno en el que los estudiantes mejoran constantemente y pueden juzgar de forma objetiva cómo están evolucionando. En Estados Unidos, a los profesores se les coloca en rankings en función de los resultados que sus alumnos obtienen en los exámenes estándar. Todo lo que está demasiado mecanizado carece de sentido. El problema no es la herramienta, sino el uso que se hace de ella. El objetivo debería ser estudiar qué técnicas de enseñanza funcionan mejor que otras y por qué.
P. El pedagogo británico y conferenciante Ken Robinson critica que la escuela mata la creatividad. ¿Cuál cree que es la explicación?
R. Los niños dejan de ser curiosos por el miedo a cometer errores, y como consecuencia de eso, también dejan de ser creativos. En mis clases suelo preguntar a mis alumnos cuántos de ellos decidieron a los diez años que no se les daba bien cantar, o que no eran muy buenos en dibujo. La gran mayoría levanta la mano. Entre los cinco y los diez años se internalizan esos miedos a no dar la talla y los chicos simplemente dejan de hacerlo. Hace unos años, un educador me dijo que no tenemos ni idea del drama que sufren los niños en la escuela. Los profesores están en una posición de autoridad y pueden hacer mucho daño si no se dan cuenta del impacto que pueden tener sus mensajes.
ORIGINAL: ElPaís
By Ana Torres Menárguez, economia.elpais.com
January 23rd, 2017