Monthly Archives: septiembre 2017

Vicky Colbert: “La necesidad es la madre de la innovación”

Vicky Colbert adulta

Vicky Colbert. Foto en Tiching

¿Cómo definiría los pilares básicos de Escuela Nueva?
El primer pilar es la flexibilidad, que tiene en cuenta los diferentes ritmos de aprendizaje de cada alumno y nos lleva a trabajar por una educación más personalizada. Otro pilar que rige nuestro sistema es el aprendizaje cooperativo, es decir, los alumnos aprenden construyendo conocimiento en equipo, lo que les obliga a participar activamente de todo lo que ocurre en su día a día. Además, este pilar nos hace replantear el rol del profesor. Pasamos de tener docentes que transmiten conocimiento a convertirse en orientadores, facilitadores. Por último, para que todo funcione correctamente es muy importante para nosotros establecer una fuerte relación entre escuela, familia y comunidad.
¿Qué la llevó a impulsar hace casi 40 años Escuela Nueva?
Suelo decir que la necesidad es la madre de la innovación. Por aquel entonces, Colombia, como sucedía en casi toda América Latina, no garantizaba el acceso, y menos aún la calidad, de la educación básica a los estudiantes más vulnerables del país. Para nosotros el reto era universalizar la Primaria, era nuestra primera motivación. La segunda era elevar la calidad del sistema educativo.

¿Cuál era el principal obstáculo?
Detectamos que lo que no permitía universalizar la Primaria en el país eran las escuelas rurales, que eran y siguen siendo muchas. Debido a la poca densidad de población de cada núcleo rural, no se necesita un profesor para cada curso, si no que un solo docente atiende a niños y niñas de distintas edades en una misma aula. Se llaman escuelas multigrado. En este contexto no tiene ningún sentido que el docente dicte conocimiento porque no todos los alumnos tienen la misma necesidad ni capacidad de aprender. Esta realidad nos obligó a cuestionar el modelo de educación hasta entonces vigente y repensarlo.¿Y qué conclusiones obtuvieron?
Teníamos muy claro que debíamos buscar estrategias viables a distintos niveles. Nuestras propuestas debían ser muy concretas y operativas, instrumentos que ayudaran a aterrizar la filosofía que impulsamos. Así buscamos estrategias que fueran viables técnicamente, y que cualquier docente sin tener un doctorado pudiera obtener resultados en medio de la selva. Aquí en Colombia los sindicatos son muy fuertes, por lo que también debían ser estrategias que dieran respuestas políticas. Y sobre todo: debían ser estrategias replicables y escalables. Si proponíamos una intervención compleja y sofisticada era imposible de replicar.

Cuando Escuela Nueva pasa en 1987 del mundo rural a la urbe, la ratio de alumnos aumenta. ¿Cómo se lleva a cabo este proceso?
La necesidad vital era universalizar la educación y mejorar la calidad en la Colombia rural, pero efectivamente cuando lo hicimos y se obtuvieron resultados tan importantes, nos planteamos la posibilidad de replicar en las zonas urbanas. No solo alcanzamos mejoras en disciplinas como matemáticas o lenguas, sino también a nivel socio-emocional:

  • mejoramos la autoestima de nuestros alumnos, asumieron el trabajo cooperativo como prioritario y mejoraron sus comportamientos democráticos. Si se ha podido hacer esto en lo rural, ¿por qué no en lo urbano?

¿Y cómo fue la adaptación?
Escuela Nueva era y es una buena pedagogía. En la ciudad, las clases son monogrados, por lo que los maestros no tenían los mismos retos que los de las zonas rurales. Decidimos cambiar el nombre y trabajamos bajo la etiqueta de Escuela Urbana Activa y demostrar que podíamos aplicar los mismos principios y las mismas estrategias, con la diferencia que el contexto es urbano y el énfasis lo hacíamos en la mejora de la calidad. Entendemos por calidad los logros académicos y también los logros socioemocionales. Otra diferencia es que en la ciudad nos fuimos expandiendo de acuerdo a la demanda, pero en lo rural sí se convirtió en política pública.

¿Cuáles son las motivaciones de los niños y las niñas en los entornos rurales? ¿Cómo consiguieron hacer disminuir el absentismo escolar?
Al cambiar la manera de aprender, los niños se sienten más motivados porque participan activamente. Mejoramos su autoestima y encuentran en la escuela un espacio de paz y tranquilidad que en su hogar no tienen. Para los niños la metodología de Escuela Nueva es muy participativa: tienen sus gobiernos de niños, sus comités, muchos se sienten personitas, están más contentos y satisfechos consigo mismos. El ambiente escolar es mucho más amable y positivo. Muchos niños no querían marchar de la escuela.

¿Hay diferencias entre la relación de la escuela con las familias de centros urbanos y las familias de entorno rural?
Sí. La metodología de Escuela Nueva promueve que todo lo que el niño aprende lo ponga en práctica en su entorno, con su familia. Se implican en la vida familiar aplicando el conocimiento útil que han adquirido en la escuela. Se convierten en agentes de cambio. En las zonas rurales este papel del niño es muy apreciado y vital. Para los padres de estas familias es una motivación interesante participar en la vida escolar, porque ven que hay un cambio y que esa escuela se está proyectando a la comunidad. Notamos una afectividad mayor de los padres. En las zonas urbanas, en cambio, el padre no tiene tiempo, sólo para ir a las reuniones rápidas con el docente. Es más difícil que participen de forma activa en el proceso de aprendizaje de sus hijos. También hay muchas diferencia entre los maestros.

¿En qué sentido?
En las zonas rurales, el maestro necesita a la comunidad. En cambio, en la zona urbana está pendiente del reloj para ver a qué hora terminan las clases para ir a hacer sus recados.

¿Por qué cree que los pilares de Escuela Nueva que usted impulsó hace casi 40 años se replican ahora en tantos lugares del mundo?
Es irónico, pero al mismo tiempo nos reafirman que nuestros principios son principios de buena pedagogía. Los principios no son nuevos. Tampoco lo eran cuando nosotros los impulsamos. ¡Lo nuevo fue ponerlos en práctica!

Un proyecto que lo cambió todo…
En Escuela Nueva sí hicimos algo muy importante que fue concretar las estrategias que íbamos a aplicar. Por ejemplo: todo el mundo habla de educación personalizada pero, ¿cómo se hace? ¿Cómo personalizas la educación de veintitantos niños por aula?  Todos hablan del nuevo rol del docente, pero el maestro sigue hablando todo el tiempo. Nuestras propuestas son operativas, los docentes que se integran no quieren abandonar esta pedagogía porque sienten que es una ayuda, que tienen instrumentos, estrategias…. Si no, todo se va en pura filosofía.

¿Cuáles cree que son las habilidades indispensables para ser un buen docente?
Un buen docente debe tener habilidades emocionales: empatía, sensibilidad de dar afecto, de preocuparse por sus alumnos. Nosotros trabajamos con nuestros maestros para que saquen de ellos mismos sus mejores dotes de empatía, de orientación, de liderazgo. Obviamente debe conocer el contenido que va a impartir, pero creo que la dimensión humana y las habilidades socioemocionales son indispensables.

¿Ustedes integran las TIC en su día a día?
Nosotros incorporamos a nuestras guías recursos virtuales complementarios. Es decir, hay lo impreso y lo virtual. Pero en las zonas rurales no hay conectividad así que ¡no las usan! Hay una limitación tecnológica, pero no solo eso. Tenemos muy claro que introducir medidas tecnológicas sin cambiar el modelo pedagógico no sirve de nada. Voy a citar a Luis Osin, que hace años señaló que “introducir computadoras en el aula sin cambiar el modelo pedagógico es perpetuar a un costo más alto una técnica tradicional”. La tecnología puede ayudar, pero si no cambias a fondo el método, no obtendrás resultados diferentes. Así que sí, las hemos introducido, pero no son la panacea.

¿Cuáles considera que son los principales retos educativos actualmente?
Ahora en Colombia estamos inmersos en el proceso de Paz. Las zonas rurales ahora mismo son una prioridad, ya que los acuerdos del proceso tienen mucho que ver con estas zonas. Nosotros tenemos evaluaciones muy sólidas que demuestran que Escuela Nueva ha influido en la convivencia pacífica de los niños, como publicó la Universidad de Londres. Existe una íntima relación entre la pedagogía y la construcción de la ciudadanía y de esta forma se demuestra la importancia de un método pedagógico que contribuye a la paz y a la convivencia.
Otro reto son los jóvenes desempleados que no tienen futuro. Ahí estamos llevando la Escuela Nueva al nivel de la Secundaria.

ORIGINAL: Tiching
Por Tiching

7 habilidades necesarias para la vida que no nos enseñaron en la escuela

¿Cuántas veces hemos pensado que lo que nos enseñan en la escuela no nos sirve para la vida real?

 

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 Las habilidades olvidadas por la escuela que nos harían más felices y plenos

1. Seguir una pasión
Cuando entramos al colegio aprendemos el significado del “deber”. Nos enseñan que “las cosas que valen la pena requieren sacrificios”. Sin embargo, lo cierto es que cuando algo nos apasiona de verdad, no solo brillaremos en ello sino que no necesitamos movernos por el deber, porque tenemos un motivo impulsor mucho más poderoso: la pasión. Como resultado de esa educación basada en el deber, hay millones de persona realizando trabajos que no les gustan y viviendo vidas que no les satisfacen. Nadie les enseñó que el secreto está en seguir su pasión.

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2. Aprovechar los errores
La escuela se encarga de castigar duramente los errores. Las calificaciones escolares no consideran el esfuerzo ni la individualidad, tan solo los aciertos y las equivocaciones. Como resultado, no es extraño que nos aterrorice cometer errores, porque creemos que estos disminuyen nuestra valía como personas. Ese miedo a equivocarnos puede llegar a ser tan intenso que aplasta nuestra motivación y nos paraliza. Afortunadamente, métodos como el del bolígrafo verde contribuyen a cambiar esta situación y nos permiten comprender que los errores son oportunidades de aprendizaje.

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3. A valorar el tiempo
El tiempo no es dinero, el tiempo es vida. Es la posesión más valiosa que tenemos, aunque no siempre lo valoramos en su justa medida. De hecho, acudir todos los días a una escuela donde nos enseñan contenidos que no despiertan nuestro interés y que no tienen aplicaciones prácticas es una manera de restarle valor a nuestro tiempo. Obviamente, cuando nos olvidamos del dinero y comenzamos a pensar en términos de tiempo nuestra vida da un vuelco radical. Por ejemplo, en vez de preguntarnos cuánto cuesta el nuevo iPhone, podemos preguntarnos cuánto tiempo debemos trabajar para comprarlo. ¿Merece la pena? Solo entonces empezamos a valorar las cosas en su justa medida.

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4. Gestionar las emociones
Ahora sabemos que el éxito profesional y el nivel de satisfacción en la vida no dependen directamente del cociente intelectual, sino de la Inteligencia Emocional. Eso significa que, si bien el conocimiento es la base, es probable que no lleguemos demasiado lejos o no seamos muy felices si no somos capaces de gestionar adecuadamente nuestras emociones. Por desgracia, nadie nos enseña a reconocer y gestionar nuestros estados emocionales, por lo que muchas veces nos sentimos culpables cuando experimentamos ciertas emociones o no sabemos cómo expresarlas asertivamente.

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5. Ser resiliente
La adversidad nos aguarda a la vuelta de la esquina, por lo que es mejor estar preparados para cuando toque a nuestra puerta. Sin embargo, nadie nos enseña a lidiar con los problemas sin perder el equilibrio emocional. La resiliencia es una habilidad que normalmente se desarrolla de manera espontánea, golpe tras golpe, pero también podría potenciarse a través de una educación que nos enseñe a enfrentar los problemas con sentido del humor, que nos ayude a detectar nuestros puntos débiles, nos muestre cómo pedir ayuda y nos permita desarrollar una visión positiva y equilibrada de la vida.

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6. A negociar
Si supiéramos negociar evitaríamos muchísimos conflictos a lo largo de la vida. Sin embargo, desde que entramos en el colegio nos damos cuenta de que no hay margen para la negociación, todo está decidido, desde el plan de clases hasta los minutos de recreo. Así aprendemos a acatar las reglas y asumimos un terrible mensaje: hay ganadores y vencidos. Como resultado, comenzamos a afrontar la vida de esa manera: como una competición en la que queremos ganar, sin darnos cuenta de que el mejor escenario es aquel donde todos ganan.

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7. A buscar el equilibrio
En la escuela nos enseñan a esforzarnos y trabajar duro para obtener cada vez mejores resultados. Sin duda, es un buen mensaje, pero si lo llevamos al extremo terminaremos engordando primero el currículo escolar y luego el profesional, olvidándonos del “currículo de la vida”.

Por eso, no es extraño que nuestra sociedad produzca personas adictas al trabajo que no tienen tiempo libre y han olvidado cómo relajarse. Este desequilibrio termina pasando factura a nivel emocional, social y físico porque descansar es tan importante como trabajar y pasar tiempo con los demás es tan importante como pasar tiempo con uno mismo. Si no somos capaces de encontrar ese equilibrio, antes o después algo se romperá en nuestro interior. Y no siempre podremos arreglarlo.

Gracias a Jennifer Delgado. 

“Es el momento de hacer que nuestros niños sean más inteligentes que la inteligencia artificial”

ENTREVISTA | Noriko Arai, directora del Todai Robot Project »

Noriko Arai quiere revolucionar el sistema educativo para que los humanos no pierdan la batalla laboral contra los robots

Noriko Arai durante su charla TED en Vancouver.

Noriko Arai durante su charla TED en Vancouver. Bret Hartman / TED


Una vez al año, medio millón de estudiantes japoneses realizan el examen de acceso a la universidad, ocho pruebas tipo test. Menos del 3% lo harán suficientemente bien como para hacer la segunda parte, un examen escrito diseñado especialmente para el acceso a la Universidad de Tokio (Todai), la más prestigiosa de Japón. Noriko Arai, de 54 años, directora del Centro de Investigación para el Conocimiento en la Comunidad del Instituto Nacional de Informática y del Todai Robot Project, está trabajando en un robot que pueda aprobar todos estos exámenes para aprender las posibilidades y las limitaciones de la inteligencia artificial.

En 2013, tras dos años de Proyecto, el robot Todai sacó una nota suficientemente buena para ser admitido en 472 de 581 universidades privadas. En 2016, su nota estuvo entre el 20% de las mejores en los exámenes tipo test, y en entre el 1% de los mejores en uno de los dos exámenes de matemáticas. Además, fue capaz de escribir una redacción sobre el comercio marítimo del siglo XVII mejor que la mayoría de los estudiantes.Tomó información del libro de texto y de Wikipedia y la combinó sin entender ni pizca”, explicó Arai durante su reciente charla TED en Vancouver. “Ni Watson, ni Siri, ni Todai Robot pueden leer. La inteligencia artificial no puede entender, solo hace como que entiende”.

Más que contenta por su robot, Arai quedó alarmada por los resultados. “¿Cómo es posible que esta máquina no inteligente lo hiciera mejor que nuestros niños?”, se preguntaba. Preocupada por el futuro laboral de las nuevas generaciones, realizó un experimento con estudiantes y descubrió que un tercio de ellos fallaron preguntas sencillas porque no leen bien, un problema que, piensa, existe en todo el mundo. “Nosotros, los humanos, podemos comprender el significado de las cosas, algo que no puede hacer la inteligencia artificial. Pero la mayoría de los estudiantes reciben conocimiento sin comprender el significado, y eso no es conocimiento, es memorización, y la inteligencia artificial puede hacer lo mismo. Debemos crear un nuevo sistema educativo”.

Pregunta: ¿Por qué decidió una matemática como usted meterse en el mundo de los robots?
Respuesta: La inteligencia artificial consiste en intentar escribir el pensamiento en lenguaje matemático. No hay otra forma para que la inteligencia artificial sea inteligente. Como matemática creo que el pensamiento no puede escribirse en el lenguaje matemático. Descartes dijo lo mismo. Mi primera impresión fue que la inteligencia artificial es imposible. Utiliza probabilidad y estadística sumada a la lógica. En el siglo XX se usaba solo la lógica, y por supuesto que no todo puede ser escrito con lógica, como los sentimientos, por ejemplo. Ahora están usando estadística, imitando el pasado para ver cómo actuar cuando encontremos cosas nuevas.

P. No le gusta cuando la gente dice que la inteligencia artificial podría conquistar el mundo…
R. Estoy harta de esa imagen, por eso decidí crear un robot muy inteligente, utilizando lo último en investigación para ver sus limitaciones. Watson de IBM y Google Car, por ejemplo, tienden a mostrar solo las cosas buenas. Nosotros queremos mostrarlo todo. También lo que no es capaz de hacer.

P. Al intentar mejorar la inteligencia artificial, usted vio que había que mejorar la educación.

R. Sabía que mi robot era ininteligente, cargado de conocimientos que no sabe cómo usar correctamente porque no entiende el significado. Quedé estupefacta al ver que este robot que no es inteligente escribió una redacción mejor que la mayoría de los estudiantes. Así que decidí investigar lo que estaba ocurriendo en el mundo humano. Estaría más contenta si hubiera descubierto que la inteligencia artificial adelantó a los estudiantes porque es mejor en memorizar y computar, pero ese no era el caso. El robot no comprende el significado, pero tampoco la mayoría de los estudiantes.

P. ¿Cree usted que el problema es que dependemos tanto de Siri y Google para resolver nuestras dudas que por eso no procesamos la información bien?
R. Estamos analizando el porqué. Algo que podemos ver es que antes todo el mundo leía el periódico, incluso la gente pobre. Pero ahora la mayoría de las parejas jóvenes no leen el diario porque lo tienen en su teléfono. No compran libros porque la mayoría de las historias están en blogs. No tienen calendario o hasta reloj en casa porque lo tienen en el teléfono. Los niños se crían sin números ni letras en su ambiente. Y también tienden a tener conversaciones en mensajes de texto muy cortos. Tienen menos oportunidades de leer, creo.

P. Parte del proyecto Todai es ver qué tipo de trabajos la inteligencia artificial podría quitarle a los humanos.

R. En Japón, antes, todo el mundo era clase media, no había gente muy rica, ni gente muy pobre. Pero cuando la inteligencia artificial llega a una sociedad se lleva muchos trabajos, incluidos los puestos de banqueros o analistas. Quienes pierden su trabajo por culpa de la inteligencia artificial puede que no encuentren otro en mucho tiempo. Quizás haya trabajos como corregir los errores cometidos por la inteligencia artificial, trabajos muy duros y más insignificantes que nunca, como en Tiempos Modernos de Chaplin. Alguien con talento, creativo, inteligente, determinado, bueno en la lectura y la escritura, tendrá más oportunidades que nunca porque incluso si nació en un pueblo, mientras tenga acceso a Internet dispondrá de mucha información para aprender gratuitamente y llegar a hacerse millonario. Es mucho más fácil comenzar un negocio que en el siglo XX. Pero alguien que no tiene ese tipo de inteligencia, probablemente se quede atrapado entre las multitudes. Lo que pasa es que todos tienen derecho a voto, y, en ese sentido, somos todos iguales. Si cada vez hay más y más gente que se siente atrapada y solo la gente inteligente gana dinero, y los utiliza para ganar más dinero, pensarán mal de la sociedad, odiarán a la sociedad, y las consecuencias las sufriremos todos, en todo el mundo.

P. ¿Cuál piensa que es la solución?
R. Ahora es el momento de hacer que nuestros niños sean más inteligentes que la inteligencia artificial. He inaugurado el Instituto de Investigación de la Ciencia para la Educación este mes para investigar cuántos estudiantes tienen malos hábitos de lectura y escritura, y por qué, y ver cómo podemos ayudarles a modificar esos hábitos para que puedan adelantar al robot usando su poderío humano. Me gustaría que estuviéramos como en Japón de los años setenta, cuando todo el mundo era de clase media, todos nos ayudábamos y no necesitábamos más dinero del que somos capaces de gastar en nuestra vida. Todo el mundo debería estar bien educado, saber leer y escribir, pero no solo el significado literal. Todos deberíamos aprender con profundidad, leer con profundidad para poder mantener nuestro trabajo.

ORIGINAL: El País
Por Isaac HernándezIsaac Hernández
Vancouver 6 JUN 2017

Tres razones por las que el modelo educativo debe reinventarse

A student delivers a statement after the speech of Norbert Hofer, Joint Acting President of Austria and Third President of the National Council, during a panel discussion on "Can Europe’s politicians solve its migration crisis?" at Geneva's graduate institute, in Geneva, Switzerland, October 20, 2016. REUTERS/Pierre Albouy - RTX2PQZJ

Image: REUTERS/Pierre Albouy
Un niño hoy puede esperar cambiar de trabajo al menos siete veces en el transcurso de su vida y cinco de esos trabajos aún no existen Esteban Bullrich, Ministro de Educación de Argentina

Nos encontramos en una era de transición. Por primera vez en la historia de la humanidad, los avances tecnológicos están afectando radicalmente la vida de las personas en una fracción del tiempo de la década pasada. La velocidad de los cambios esta poniendo en tela de juicio el sistema educativo, que ya muestra síntomas de deterioro: la alta tasa de desempleo juvenil a nivel mundial seria el más obvio.

Este fenómeno se explica por tres razones:

1. Existe una desconexión entre la realidad laboral y lo que se enseña en la educación superior, producto de la poca interacción entre el mundo académico y el mundo laboral. Las instituciones de educación superior no están anticipando adecuadamente el conjunto de competencias que se está demandando en el ámbito laboral, y por lo tanto preparamos en muchos casos estudiantes sub-calificados. Las políticas universitarias deberán crear un pilar que incentive la colaboración con el sector privado para disminuir esta brecha.

2. En segundo lugar, existen un conjunto de inteligencias que no se desarrollan adecuadamente en la educación secundaría. Según el doctor Howard Gardner, psicólogo de desarrollo de Harvard, existen ocho diferentes tipos de inteligencias o inteligencias múltiples

  1. lógico-matemática
  2. lingüística
  3. kinestésica
  4. musical
  5. visual-espacial
  6. intrapersonal
  7. interpersonal
  8. naturista

pero nuestro sistema educativo solo considera las dos primeras, evaluando en función de ellas y empaquetando el aprendizaje, sin considerar nuevos sistemas de enseñanza que encajen con los distintos tipo de estudiantes y sus múltiples capacidades.

3. En tercer y último lugar, obviamos el elemento más importante que debe propiciar la educación, el aprendizaje. Deberíamos re-nombrar al “sistema educacional” por “sistema de aprendizaje de por vida” (lifelong learning en inglés). No es adecuado pensar que el aprendizaje acaba cuando se finaliza la secundaria o la universidad, seremos seres disfuncionales si después de graduarnos dejamos de aprender.

Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto cambiaron todas las preguntas” Mario Benedetti.

El nuevo sistema de enseñanza debe

  • potenciar un conocimiento más personalizado, en el que se pueda descubrir el potencial de cada persona y
  • estará cubierto por metodologías atinentes a la realidad,
  • que propicien la indagación sobre la memorización,
  • la reflexión por sobre mecanización,
  • la colaboración por sobre la competencia,
  • la búsqueda de propósito por sobre la acumulación de títulos.

Lo que se avecina es el apogeo de un sistema diseñado para la revolución industrial y basado en una linea de producción altamente estandarizado, a uno que revolucionará el aprendizaje desde sus cimientos. Veremos un sistema donde

  • los profesores ejerzan una educación personalizada,
  • utilizando la tecnología como un elemento clave para la indagación;
  • estudiantes aprendiendo con alumnos de distintas edades,
  • con ramos donde se enseñarán metodologías para descubrir el interés personal,
  • con una integración en-linea con el mundo real,
  • con mediciones sobre el aprendizaje personal o de un proyecto,
  • donde el maestro no será el más sabio de la sala,
  • sino que un catalizador del aprendizaje y quien también aprenderá, porque
  • diseñará en conjunto las nuevas preguntas, de esas que aún no se conocen las respuestas, y donde
  • la colaboración finalmente será la protagonista, en esta era donde la única garantía futura, es la incerteza.

ORIGINAL: WEF
Branislav Babaic Docente , Universidad Adolfo Ibáñez
21 nov 2016