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Aprendizaje Basado en Proyectos (PBL). Explicación

Obtenga más información sobre el Aprendizaje basado en proyectos (PBL) en: http://bie.org/.
El Instituto Buck para la Educación encargó a la agencia de publicidad de vanguardia Common Craft, crear un breve video animado que explica en lenguaje claro los elementos esenciales del Aprendizaje Basado en Proyectos (PBL). Este simple video hace que los elementos esenciales de PBL cobran vida y trae a la luz las habilidades y competencias del siglo XXI (
  • colaboración,
  • comunicación,
  • pensamiento crítico)

que permitirán a los estudiantes de K-12 ser universitarios y listos para trabajar, Comunidades. Traducción proporcionada por GoLocalise.

Effective implementation of project-based learning

ORIGINAL: Teacher Magazine Australia

Effective scaffolding of student learning was identified as one of the facilitating factors of PBL. ©Shutterstock/cmgirl

Tags: effective teaching methods, evidence-based practice, research news,international, short articles

If you’re looking to use project-based learning (PBL) in the classroom next term, a new research review offers some practical pointers for teachers.

The paper, by Durham University colleagues Dr Dimitra Kokotsaki, Victoria Menzies and Dr Andy Wiggins, also has six key recommendations for the successful adoption of a student-centred approach in mainstream schools. Writing in the journal Improving Schools, the academics explain PBL is an inquiry-based approach that can be used from early years through to higher education, where students learn by addressing a real-world challenge. They add that its uniqueness lies in the fact that students come up with an end product which represents their ‘new understandings, knowledge and attitudes …’.

Their literature review looked at studies from around the world exploring evidence of the effectiveness of PBL – including

  • the use of concept maps in Hungarian Kindergartens,
  • a primary school PBL program for low SES students in the United States and
  • a STEM-based project involving female high school students in Taiwan.

They note that although the strength of the findings are limited and some studies showed mixed results, the research indicates there are factors that can aid the successful adoption of project-based teaching in schools. These include:

  • Technology: Regarded as a ‘major enabler’ for students to design and develop their project. Also found to help both lower and higher performing students construct knowledge, although the researchers add teachers need to guide and support students to use technology safely and effectively.
  • High quality group work: Kokotsaki, Menzies and Wiggins cite research suggesting positive interactions between students, individual accountability, equal participation and social skills are ‘pivotal’ to the success of PBL collaboration, particularly when there are gender, achievement or social hierarchies at play.
  • Scaffolding: ‘The successful implementation of PBL in the classroom lies on the teacher’s ability to effectively scaffold studentslearning, motivate, support and guide them along the way,’ the academics advise.
  • Professional support: Teachers who received support (acknowledging their competence and autonomy) from senior managers and colleagues were more likely to implement and persist with PBL.

When it comes to how teachers can best support PBL in the classroom, the paper discusses a US study where 12 teachers recognised as being experts in the instructional method were interviewed (Mergendoller & Thomas, 2005). Their advice for successful implementation and management included:

  • being flexible with scheduling (and allowing for extensions to the project timeline);
  • giving students a rubric before they start to help orient them;
  • involving other teachers, parents and community members; and
  • using a variety of assessment methods (including opportunities for reflection) where both individual and group performance can be recognised.

Having reviewed the literature, Kokotsaki, Menzies and Wiggins say it’s possible to make six key recommendationswhich are considered to be essential for the successful adoption of a PBL approach in the mainstream school setting’:

  1. Student support – including effective time management and student self-management, and effective use of technology;
  2. Teacher support – networking and PD opportunities, and school leader support;
  3. Effective group work – students need to have equal levels of agency and participation;
  4. Balanced instruction – using both didactic instruction and independent inquiry to help prepare students for independent work;
  5. A reflective, self- and peer-evaluated assessment process – specifically, ‘evidence of progress needs to be regularly monitored and recorded’; and,
  6. Student autonomy and choice – Kokotsaki, Menzies & Wiggins, 2015 say this needs to be part of the process so students have a sense of ownership and control.

References

Mergendoller, J. R., & Thomas, J. W. (2005). Managing project based learning: Principles from the field. California: Buck Institute for Education.

Kokotsaki, D., Menzies, V., & Wiggins, A. (2016). Project-based learning: A review of the literature. Improving Schools, Vol. 19(3) 267–277.

  1. Are you using a range of assessment methods for PBL?
  2. How are you assessing individual and group work?
  3. How are you scaffolding student learning in PBL?
  4. Are you setting aside specific teaching time to prepare students for independent work?
  5. When planning a project, how flexible is your schedule?
  6. Do you build in time for extensions if needed?

9 peculiaridades de los países con la mejor educación en el mundo

ORIGINAL: BBC
Sean Coughlan

Lapices negros a una altura igual y uno rojo que sobresale.THINKSTOCK
¿Cómo lograrán los mismos países distinguirse siempre?

Cuando se trata de las clasificaciones mundiales de educación, parece repetirse la misma historia. Las superpotencias educativos asiáticas toman todos los primeros puestos y el resto del mundo queda sumido en la duda y la recriminación.

Para los ministros de Educación de gran parte del mundo, este debe ser un momento sombrío, en el que tienen que rebuscar algún aspecto positivo que resaltar para intentar tapar el hecho de que una vez más su país está flotando en la mediocridad del medio de la lista.

La semana pasada Singapur clasificó como el mejor en el mundo en matemáticas y ciencia en el informe TIMSS, que compara el desempeño de estudiantes a nivel internacional.

Esta semana, la OCDE publicó sus clasificaciones internacionales de las pruebas PISA, que se realizan cada tres años y miden el desempeño en ciencias, lectura y matemáticas de más de 500.000 adolescentes de 15 años en 72 países.

¿Los mejores?

  1. Singapur
  2. Japón
  3. Estonia

¿Qué será lo que se necesita para formar parte de ese anhelado club de ganadores en las competencias internacionales de educación?

En otras palabras, ¿qué tienen ellos que no tienen los otros?

Documento de primer puestoImage THINKSTOCK
En pos de esos primeros puestos, vale la pena revisar qué tienen en común los exitosos.

1. Es mejor estar en Asia oriental

No parece haber escape en la implacable geografía de las clasificaciones de educación.

Singapur está ahora en primer lugar, seguido por Corea del Sur, Hong Kong y Japón. Shanghái ha sido un gran contendiente, pero las pruebas PISA en esta ocasión incorporaron a la ciudad a otras partes de China. Y hay que añadir a Taiwán, Macao y Vietnam a esta lista.

2. Así es y ya está

Para decirlo diplomáticamente, la expectativa de muchos de los países más exitosos es que la gente haga lo que se les dice.

Una cultura conformista y centrada, un sentido de propósito colectivo o incluso un Estado de un sólo partido de los tradicionales suelen ser elementos que dan mejores resultados. Pero hay excepciones: los finlandeses consiguen un alto rendimiento con un fuerte sentido de independencia liberal.

Sombrero de gradución.THINKSTOCK
¿Asumen los sistemas de educación en Occidente que se trata de una carrera que no todos van a ganar?

3. Conviene no tener recursos naturales

Hay un fenómeno en la educación llamado “la maldición de los recursos”, pues las economías basadas en riquezas naturales -como las que dependen de sus vastas reservas de petróleo- tienden a rendir menos en la educación. Gran parte del Oriente Medio se da como un ejemplo.

¿Cómo se puede motivar a alguien que espera ser rico sin importar cuán bien le vaya en los exámenes?

Por el contrario, los países pequeños con pocos recursos han tenido que aprender rápidamente cómo vivir de su ingenio. Hace 60 años, Corea del Sur tenía uno de los peores índices de analfabetismo en el mundo; ahora muchos nos la pasamos mirando sus televisores.

4. Apuesta por los maestros

Caricatura de clase de matemáticasImage THINKSTOCK
Todo depende de los profesores. Y punto.

El gurú de la educación de la OCDE Andreas Schleicher tiene un eslogan: “Ningún sistema de educación puede ser mejor que la calidad de sus profesores”.

Y la clasificación del TIMSS de la semana pasada llevaba el mismo mensaje: el éxito está inseparablemente unido a la oferta de docentes de buena calidad.

Sean cuales sean las declaraciones mediáticas que desplieguen los ministros de Educación, todo se reduce a invertir en los maestros.

5. Ser una nación joven ayuda

Si bien es cierto que los del selecto círculo de ganadores son culturas antiguas, una característica curiosa es cuántos son relativamente nuevos como Estados-nación o tienen fronteras recientemente reconstituidas.

Finlandia apenas va a celebrar su centenario el próximo año. Singapur y Corea del Sur, en su forma actual política, son productos del siglo XX. Vietnam, tras emerger de la guerra en la década de 1970, ha sido uno de los más raudos en subir a los podios que añoran Estados Unidos y los viejos dinosaurios europeos.

¿Será que andar ligeros de bagaje les facilita cambiar y adaptarse?

Dibujos sobre papel cuadriculado.THINKSTOCK
“Aprender es un tesoro que acompaña a su dueño a todas partes”, reza un proverbio chino.

6. Tener un vecino grande que te eclipse

Otra característica sorprendentemente de los principales países en la educación es cuántos tienen que competir con un vecino mucho más grande.

En las historias de éxito de Europa en los últimos años -Finlandia, Polonia y Estonia- todos tuvieron que salir de la sombra del antiguo bloque soviético. Corea del Sur y Hong Kong están en contra de la China continental. Singapur es una pequeña ciudad Estado rodeada de grandes vecinos con poblaciones mucho mayores.

La educación les permitecompetir en las ligas mayores.

7. No es una competición de eliminación

Flecha ascendente con gente debajoImage THINKSTOCK
El secreto está en llevar a todos a triunfar, no en asumir que sólo unos pocos lo lograrán.

Las tablas de clasificación de la educación se basan en la proporción de jóvenes que llegan a algún punto de referencia de la capacidad.

Los ganadores serán aquellos que asuman que todos deben cruzar la línea de llegada, incluidos los más pobres, lo que es una característica distintiva de los sistemas principales de Asia.

Sus mejores profesores se dedican a los alumnos más débiles para asegurarse de que todo el mundo tiene un nivel básico.

Por el contrario, Occidente tiende a abordar la educación como una carrera de caballos, con la expectativa de que muy pocos de los corceles que comiencen la carrera lleguen a la meta. Y las clasificaciones reflejan esa diferencia fundamental.

8. Escoger lo mejor

Es difícil separar los sistemas educativos de la política y la cultura en la que se desarrollan.

Por mucho que a todos les gusta hablar de “innovación”, hay un montón de presiones en contra del cambio.

Pero muchos de los países con alto rendimiento no tienen ningún problema en apropiarse de las mejores ideas de otros países e incorporarlas en sus propias escuelas.

9. Planificar a largo plazo en un mundo de corto plazo

Ilustración de un salón de claseImage THINKSTOCK
Es una inversión: los beneficios sólo son aparentes en el futuro.

Puede tomar 10 años antes de que los cambios en un sistema de educación marquen alguna diferencia positiva en el ranking mundial.

Eso no es un gran incentivo para la fugaz vida útil de la oficina ministerial.

Pero el gran mensaje del ranking global es que lo que se necesita es consistencia y continuidad.

10. Si todo falla, culpa a todos los demás

Como toma tiempo notar los cambios de una reforma en la educación, los ministros pueden vanagloriarse de cualquier cosa que tenga éxito y culpar de todo lo demás en la administración anterior.

La veleta de la culpa siempre apunta lejos de quien esté a cargo.

“La creatividad se aprende igual que se aprende a leer”

ORIGINAL La Vanguardia
03/11/2010 – 03:09

Foto: Marc Arias
Tengo 60 años: irrelevantes cuando eres capaz de crear como un niño, y todos somos capaces si queremos. Nací en un barrio humilde de Liverpool, como los Beatles, creativos sin escuela. No soy buen gregario, así que no tengo partido, pero sí política. Colaboro con el Foro HSM

Buscando la ‘zona’
Salgo tan inspirado de la entrevista a Ken Robinson que no me resigno a reducirla a esta Contra. Así que, si ustedes me lo piden, explicaremos de su mano en breve cómo encontrar nuestro elemento creativo. Porque a ser innovador se aprende igual que a sumar: a cualquier edad y en cualquier circunstancia, con la única condición de tener ganas. Robinson precisa cómo lograrlo en el informe que está transformando la educación británica. Y me anima a desaprender lo mal aprendido en el cole y a arriesgarme con ustedes a renovarnos hasta encontrar nuestra propia zona,nuestro mentor y tribu creativa, para alcanzar la misma e intensa conexión con la vida que gozaron Einstein o Mozart.
Un día visitando un cole vi a una niña de seis años concentradísima dibujando. Le pregunté: “¿Qué dibujas?“.
Y me contestó: “La cara de Dios”.
¡…!
Nadie sabe cómo es“, observé.
Mejor – dijo ella sin dejar de dibujar-,ahora lo sabrán“.
Todo niño es un artista. 
Porque todo niño cree ciegamente en su propio talento. La razón es que no tienen ningún miedo a equivocarse… Hasta que el sistema les va enseñando poco a poco que el error existe y que deben avergonzarse de él.
Los niños también se equivocan. 
Si compara el dibujo de esa niña con la Capilla Sixtina, desde luego que sí, pero si la deja dibujar a Dios a su manera, esa niña seguirá intentándolo. El único error en un colegio es penalizar el riesgo creativo.
Los exámenes hacen exactamente eso.
No estoy en contra de los exámenes, pero sí de convertirlos en el centro del sistema educativo y a las notas en su única finalidad. La niña que dibujaba nos dio una lección: si no estás preparado para equivocarte, nunca acertarás, sólo copiarás. No serás original.
¿Se puede medir la inteligencia? 
La pregunta no es cuánta inteligencia, sino qué clase de inteligencia tienes. La educación debería ayudarnos a todos a encontrar la nuestra y no limitarse a encauzarnos hacia el mismo tipo de talento.
¿Cuál es ese tipo de talento? 
Nuestro sistema educativo fue concebido para satisfacer las necesidades de la industrialización: talento sólo para ser mano de obra disciplinada con preparación técnica jerarquizada en distintos grados y funcionarios para servir al Estado moderno.
La mano de obra aún es necesaria. 
¡Pero la industrialización ya no existe! Estamos en otro modo de producción con otros requerimientos, otras jerarquías. Ya no necesitamos millones de obreros y técnicos con idénticas aptitudes, pero nuestro sistema los sigue formando. Así aumenta el paro.
Pero se nos repite: ¡innovación! 
La piden los mismos que la penalizan en sus organizaciones, universidades y colegios. Hemos estigmatizado el riesgo y el error y, en cambio, incentivamos la pasividad, el conformismo y la repetición
No hay nada más pasivo que una clase. 
¿Es usted profesor, verdad? Las clases son pasivas porque los incentivos para estar calladito y tomar apuntes que repetirá son mayores que los de arriesgarse a participar y tal vez meter la pata. Así que, tras 20 años de educación en cinco niveles que consisten en formarnos para unas fábricas y oficinas que ya no existen, nadie es innovador.
¿Cuáles son las consecuencias? 
Que la mayoría de los ciudadanos malgastan su vida haciendo cosas que no les interesan realmente, pero que creen que deben hacer para ser productivos y aceptados. Sólo una pequeña minoría es feliz con su trabajo, y suelen ser quienes desafiaron la imposición de mediocridad del sistema.
Tipos con suerte… 
Son quienes se negaron a asumir el gran error anticreativo: creer que sólo unos pocos superdotados tienen talento.
“Sé humilde: acepta que no te tocó”. 
¡Falso! ¡Todos somos superdotados en algo! Se trata de descubrir en qué. Esa debería ser la principal función de la educación. Hoy, en cambio, está enfocada a clonar estudiantes. Y debería hacer lo contrario: descubrir qué es único en cada uno de ellos.
¿La creatividad no viene en los genes?
Es puro método. Se aprende a ser creativo como se aprende a leer. Se puede aprender creatividad incluso después de que el sistema nos la haya hecho desaprender.
Por ejemplo… 
Soy de Liverpool y conozco el instituto donde recibieron clases de música mi amigo sir Paul McCartney y George Harrison… ¡Dios mío! ¡Ese profesor de música tenía en su clase al 50 por ciento de los Beatles! 
Y… 
Nada. Absolutamente nada. McCartney me ha explicado que el tipo les ponía un disco de música clásica y se iba a fumar al pasillo.
A pesar del colegio, fueron genios.
A Elvis Presley no lo admitieron en el club de canto de su cole porque “desafinaba”. A mí, en cambio, un poliomielítico, me admitieron en el consejo del Royal Ballet…
Ahí, sir, acertaron de pleno. 
Allí conocí a alguien que había sido un fracaso escolar de ocho años. Incapaz de estar sentada oyendo una explicación.
¿Una niña hiperactiva? 
Aún no se había inventado eso, pero ya se habían inventado los psicólogos, así que la llevaron a uno. Y era bueno: habló con ella a solas cinco minutos; le dejó la radio puesta y fue a buscar a la madre a la sala de espera; juntos espiaron lo que hacía la niña sola en el despacho y… ¡estaba bailando!
Pensando con los pies. 
Es lo que le dijo el psicólogo a la madre y así empezó una carrera que llevó a esa niña, Gillian Lynne, al Royal Ballet; a fundar su compañía y a crear la coreografía de Cats o El fantasma de la ópera con Lloyd Webber.
Si hubiera hecho caso a sus notas, hoy sería una frustrada. 
Sería cualquier cosa, pero mediocre. La educación debe enfocarse a que encontremos nuestro elemento: la zona donde convergen nuestras capacidades y deseos con la realidad. Cuando la alcanzas, la música del universo resuena en ti, una sensación a la que todos estamos llamados.
Sir Ken Robinson: “¿Los colegios acaban con la creatividad?”

 

“Cómo escapar al Valle de la Muerte de la Educación”

“Pedagogía de la exigencia”: el método que lanza a la fama a un joven profesor

Enseña en un liceo de París a chicos carenciados que la sociedad condena a un fracaso al cual él no se resigna. Su decisión de volver a los métodos tradicionales da resultados y atrae la atención mediática

Jérémie Fontanieu no inventó nada nuevo. Lo suyo es la “vieja escuela”: disciplina, esfuerzo, exigencia y evaluaciones periódicas; conceptos que cierta pedagogía moderna ha convertido en malas palabras, con resultados que están a la vista, tanto en Francia como en Argentina, dos de los países que año a año retroceden en las pruebas PISA.
La revista Cahiers Pédagogiques entrevistó a este profesor que, con sólo 25 años de edad y 3 de experiencia docente, no teme ir contra la corriente pedagógica dominante que considera que presionar a los alumnos es autoritarismo.
Fontanieu enseña Ciencias Económicas y Sociales a estudiantes de los últimos años del liceo Eugène Delacroix, en la localidad de Drancy, una zona “desfavorecida” del gran París, de esas a las que las autoridades educativas y políticas suelen abandonar a su suerte por considerarlas inevitablemente condenadas a la marginalidad.
En rebelión abierta contra ese fatalismo, Fontanieu se fijó como meta lograr que todos sus alumnos aprueben el bachillerato, sin excepción. (En Francia, el título secundario no se obtiene por promoción sino a través de un examen al concluir la cursada del último año).
En la universidad, dice este graduado de Ciencias Políticas, “consumió mucho Pierre Bourdieu”, el sociólogo que expuso los mecanismos de reproducción de las jerarquías sociales. Pero él decidió luchar para quebrar esa lógica que condena al hijo de pobre al fracaso escolar. “En la facultad descubro el mundo escolar a través de Bourdieu, pero luego me vuelvo profe y veo que tiene razón pero yo me digo: el mundo es como es, ¿lo acepto? Yo quiero una escuela que recupere su rol de ascensor social“.
Por un lado están las desigualdades sociales, el racismo, la discriminación; parte del fracaso escolar se debe a la sociedad, innegablemente –explicó Jérémie en una entrevista radial-. Pero también hay una parte muy importante que es la responsabilidad individual, qué hacemos con nosotros mismos. Yo pongo a mis alumnos a es-tu-diar. Y hay una diferencia colosal entre el momento en que empiezan y cuando le toman el gusto al estudio e interiorizan la ambición. O sea, está el sistema, pero hay espacio para llegar luchando, y cuanto más obstáculos a vencer, más bella es la victoria“.
En el liceo de Drancy, constató “mucho abandono y resignación en chicos que sienten que están condenados al fracaso y entonces no estudian“. Y acá entra la responsabilidad de la escuela, muchas veces eludida por maestros y autoridades con el argumento de la no coerción y la libertad de los alumnos. Jérémie se coloca en las antípodas de esta actitud.
Yo quiero torcerles el brazo a los determinismos sociales, dice. Estos chicos no tienen método ni disciplina de estudio, pero no es sorprendente, tampoco yo lo tenía a su edad. Pero yo vengo de un medio burgués, hice Ciencias Políticas porque pude ir a una preparatoria paga. En este barrio, o llegan por la escuela o les será muy difícil“.
Está convencido de que el bachillerato es accesible a todos, pese al panorama desolador: estudiantes desmotivados, poco dispuestos a trabajar, proclives a la violencia verbal y la falta de respeto. En un distrito que, además, tiene históricamente resultados por debajo del promedio.
No importa: él quiere devolverles el gusto por el estudio, aún apelando a la “mano dura”, como dice con ironía. De a poco, se gana la confianza de sus estudiantes. Y la de los padres. Y luego también de sus colegas cuya cooperación considera esencial.
Tolerancia cero
“Constaté la falta de trabajo y mi respuesta fue algo brutal, simple“, admite. Ahora bien, si todos los profesores les piden a los alumnos que estudien, ¿cuál es la diferencia en su caso?
No hay magia en su método, ni rebuscadas teorías pedagógicas: se trata de hacerlos “trabajar”. Algo nada sencillo en un ambiente como el de Drancy. Pero él apela a métodos de la vieja escuela: tolerancia cero para toda indisciplina, pruebas semanales, nada de regalar nota, más bien al revés. Si un alumno decae en su rendimiento, él envía un mensaje a los padres. Consciente de que el chico que no tiene respaldo familiar no hará los deberes en casa o no los hará bien, y que ésa es otra fuente de inequidad, él controla los avances en el aprendizaje semana a semana.
Toma prueba todos los lunes, justo el día en que suele arrastrarse hasta la escuela el relajamiento del fin de semana. “Soy pragmático, no tengo ideología. Les meto presión a los alumnos, grito, llamo a los padres -dice sin prurito-. Una calificación dura, semanal, un punto descontado por cada respuesta incorrecta: eso funciona como electroshock para alumnos acostumbrados a zafar con una nota media. Al cabo de un tiempo, si no estudian, les pido a los padres que los priven de salida un fin de semana o que les quiten el celular“.
Le preguntan si eso no es “infantilizar” a chicos que ya son casi adultos. Él responde, categórico: Son niños, los tomo como lo que son, no es peyorativo, son irresponsables. ¿Qué hacemos frente a la falta de esfuerzo? ¿Los dejamos librados a su suerte? Me dicen: ‘caramba, te comportas como un padre, ya son grandes, tienen 16, 17’. Sí, me gustaría que fuesen grandes e hiciesen las cosas por sí mismos, pero no es el caso. La idea es que, a la larga, sean autónomosAl comienzo, mis clases son la colimba, y yo tengo reputación de nazi, reaccionario, profe horrible… Pero de a poco empiezan a interiorizar la norma y le toman el gusto porque ven que cuando estudian tienen resultados. De a poco se afloja la presión y pueden volar por sí mismos. La autonomía se conquista de a poco“.
Los alumnos de Jérémie, que al comienzo protestaron por su rigidez, hoy valoran un sistema que los hace progresar, y son los mejores defensores y propagandistas del sistema de este singular profesor.
Le preguntaron a una de sus estudiantes, Nesrine, si había oído hablar de Bourdieu. “Sí, sí. Pero yo creo que Bourdieu sólo hace una constatación, nosotros queremos cambiar las cosas, salir adelante“, respondió mostrando hasta qué punto está compenetrada con los objetivos de su profesor.
Fontanieu les exige porque confía en su capacidad para lograrlo y eso los estudiantes y los padres lo van sintiendo y se convierte en un estímulo adicional.
La disciplina no concierne sólo al estudio: No tolero clanes ni comentarios negativos, ni llegadas tarde“. Tampoco que sean groseros. “La violencia verbal de los alumnos es el síntoma de una relación con el mundo y con los otros particularmente brutal e irrespetuosa, y que me indigna“, explica Fontanieu. Además, señala, es un lenguaje que les cierra puertas, que refuerza los clichés que el resto de la sociedad tiene sobre los jóvenes de barrios humildes.
Algunos detractores de esta “pedagogía de la exigencia“, que pone tanto el acento en metas y logros, dicen que fomenta el individualismo. Pero en las clases de este profesor sucede todo lo contrario.
No es individualismo, replicó por ejemplo, Anaïs, tenemos un espíritu colectivo y pensamos mucho en los demás, deseamos realmente que todos lo logren“.
Estamos muy unidos, dice Farah, nos ayudamos unos a otros. Somos solidarios, queremos lograrlo todos, no individualmente.
Aunque no es pedagogo y su método es intuitivo, si le da resultados, a Jérémie le gustaría que se difunda. “A los alumnos del último año les digo que estamos haciendo algo que nos supera, y que si mañana logramos que los 35 aprueben, o sea 100% de eficacia, esta experiencia podrá replicarse“. Habrá demostrado que está en lo cierto, que no es inevitable que estos chicos, hijos de obreros poco calificados, de desocupados, de inmigrantes mal integrados, fracasen en la escuela.
Quiere que los investigadores y expertos vengan a ver su clase, y “respalden esta escuela del éxito basado en la certeza de que todos pueden lograrlo negándose a seguir los caminos que la fatalidad les ha trazado“.
Polémica pedagógica
Desde que Francia salió mal parada de las últimas pruebas PISA, estalló la polémica. En el banquillo, los cultores del pedagogismo constructivista, que postula que el alumno construye su propio saber y que el maestro no es el dueño del conocimiento, lo que ha redundado en deslegitimación de la función docente y relajamiento de la disciplina. Y hace tiempo también que muchos profesores –y casi todos los padres- desean la vuelta a una mayor sistematización en los estudios, a más contención y exigencia. A una escuela que vuelva a ser poderosa herramienta de igualación social.
Los estudiantes que apuestan en mayor medida al trabajo que al talento obtienen mejores puntajes en las pruebas de matemática“, fue una de las conclusiones de Andrea Schleicher, responsable de Educación en la OCDE, y redactora del último informe PISA.
Es el postulado de Jérémie: el que estudia, obtendrá resultados, sea cual sea su extracción socialLa pereza es el núcleo de la reproducción social, dice, parafraseando a Bourdieu. Sin esfuerzo, asistimos a la autodestrucción de sus vidas por parte de pibes de 15 años“.
La conclusión de la OCDE es significativa: el éxito es un asunto de creencia de que el trabajo y la perseverancia “pagan” más que la inteligencia o el talento innato.
Otra docente de “zonas difíciles” dejó un mensaje para Fontanieu: “El director de un colegio me dijo una vez: ‘usted no va a durar aquí si persiste en querer enseñar a sus alumnos’. Una triste renuncia por parte de algunos responsables de instituciones, enmascarada en un discurso pomposo e inepto. La consigna es ‘no hagan olas’… entonces, ¡saludo la energía y el coraje de este profesor que embiste contra ese fatalismo!
Además de los libros de Bourdieu, fue también el gusto por el hip hop lo que llevó a este joven a los suburbios. Quería conocer de cerca el mundo del que surge esa música, de “dimensión sociológica interesante“. Uno de sus temas favoritos es Banlieusards [los que viven en las afueras, algo así como suburbanos] de Kery James, que en una de sus estrofas sintetiza la filosofía que inspira su sistema pedagógico:
Banlieusard y orgulloso de serlo / ¡No estamos condenados al fracaso!
Al contrario, estamos condenados a triunfar / A cruzar las barreras, a construir carreras
Mirá lo que lograron nuestros padres / Lo que soportaron para que tengamos educación
¿Qué sería de sus sacrificios? (…)
Si arruinamos todo, ¿dónde está el respeto? / Si fracasamos, ¿dónde está el progreso?
Cada hijo de inmigrante está en misión / Cada hijo de pobres debe tener ambición
No puedes dejar que se evaporen tus sueños / En un hall lleno de humo
Fumando sustancias que quiebran tu voluntad / Anestesian tus deseos y ahogan tus capacidades
¡Valemos más que eso! / Nada detiene a un banlieusard que lucha…

ORIGINAL:  InfoBAE
 22 de marzo 2014

The brainy questions on Finland’s only high-stakes standardized test

ORIGINAL: Washington Post
By VALERIE STRAUSS
March 24 at 10:30 am
Much has been written in recent years about Finland’s vaunted education system, which has consistently scored at or close to the top in international test scores and has the distinction of operating under policies very different from those that drive U.S. corporate-based education reform. In Finland, teachers are respected and students don’t take a mountain of standardized tests. In fact, they take one high-stakes standardized test, as explained here by Pasi Sahlberg, a visiting professor at Harvard Graduate School of Education and former director general at the Finland’s Ministry of Education. He is a schoolteacher and teacher educator who has advised governments around the world about education policy and change. He has served the World Bank in Washington D.C. and the European Commission in Turin, Italy.  His best-selling book, “Finnish Lessons: What can the world learn from educational change in Finland,” is the winner of 2013 Grawemeyer Award. Sahlberg has written some earlier pieces for The Answer Sheet, including this provocative piece: “What if Finland’s great teachers taught in U.S. schools?” By Pasi Sahlberg  He can be reached at [email protected] and @pasi_sahlberg.
Many Americans who visit Finland to examine its education system are surprised by how rarely students are required to take standardized tests during their 12 years of schooling. They learn that students are primarily assessed by multiple teacher-made tests that vary from one school to another. At the national level sample-based student assessments similar to the National Assessment of Educational Progress that have no stakes for students, teachers, or schools are the main means to inform policy-makers and the public on how Finland’s school system is performing. Teachers and principals in Finland have a strong sense of professional responsibility to teach their children well but also to judge how well children have learned what they are supposed to learn according to curriculum designed by teachers.
This customized school system that attempts to meet local and individual needs is a poor host for external inspections and standardized tests. The only external standardized test in Finland is the national Matriculation Examination, a high-stakes exam that determines college readiness and which all students are required to pass in order to graduate high school exit and  enter university. At the time of writing this over 30,000 Finnish high school students are taking this all-important examination that enjoys high esteem as a sign of being a mature, educated person in Finnish society.
Only a few education tourists to Finland have an opportunity to explore this 162-year-old establishment of Finnish education system in depth. Although the examination has changed profoundly during the years, its existence has never been seriously challenged. Most Finns, including students and teachers, are happy with one examination given at the end of high school rather than more frequent tests and the side-effects that often come with them during the course of schooling.
The Matriculation Examination is administrated by an external board appointed by the Ministry of Education and Culture. The Board has about 40 members consisting of university professors, high school teachers, and education policy-makers. Exams are prepared and marked by separate subject committees that have altogether some 330 associate members.  The Secretariat of the Board that is responsible for technical matters related to employing, safeguarding and managing the examination has a staff of 22 people. Typical examination fee per student for five exams is about USD200. Entire administration of the Examination is financed from these student-paid fees.

What is the structure of this exam and what does it measure?

First, students must take at least four individual tests in order to be awarded the Matriculation Examination certificate.

  1. An exam assessing students’ competencies of mother tongue (Finnish, Swedish or Saami) is compulsory for everybody.
  2. Second, each student chooses three further tests from the following pool:
    • second domestic language (e.g. Swedish),
    • foreign language (most often English),
    • mathematics and
    • one test from the humanities and sciences category.
  3. Additionally, students may add optional exams in the following subjects:
    • various foreign languages,
    • history, 
    • civics, 
    • biology, 
    • geography, 
    • physics, 
    • chemistry, 
    • health education, 
    • psychology, 
    • philosophy, 
    • ethics, and 
    • religious studies.
Exams are offered twice a year, in September and March-April. Student musts complete all required tests of the examination within three consecutive exam periods of up to six hours each. All tests, except listening and reading comprehension in second domestic and foreign languages, are pencil-and-paper tests, typically requiring extensive writing in open-ended tasks.
Teachers whose students are taking the exam in school first read the test papers and give their initial marks. Then the Board’s subject committee members give their final marks independently from what teachers have marked to each exam that then leads to a grade. Subjects are graded using a seven-point scale adjusted to normal distribution. This means that number of top grades and failed grades in each exam is approximately 5 percent. One failed exam can be compensated by good performance in other exams. Exams and their grades are included in the Matriculation Examination Certificate that is awarded to a student who successfully passes the mandatory exams and has sufficiently completed required high school studies.
The Finnish Matriculation Examination is a measure of students’ general academic maturity, including their readiness to continue studies in higher education. A student’s successful performance on the Matriculation Examination becomes an asset to his or her university application. Whereas the California High School Exit Examination (CAHSEE)  is guided by the list of “potentially biased, sensitive, or controversial” topics, the Finnish examination does the opposite. Students are regularly asked to show their ability to cope with issues related to evolution, losing a job, dieting, political issues, violence, war, ethics in sports, junk food, sex, drugs, and popular music. Such issues span across subject areas and often require multi-disciplinary knowledge and skills.
Below are some examples from this spring’s Matriculation Examination:
Sample essay topics:
Some politicians, athletes and other celebrities have publicly regretted and apologized for what they have said or done. Discuss the meaning of the apology and accepting it as a social and personal act.”
“Has your body become your hobby?”
“Media is competing for audiences – what are the consequences?”
“Choose three world religions and compare the role and use of a holy image within them.”
Sample health education questions:
What is the basis of dietary recommendations in Finland and what is their aim?”
“Compare chlamydia and condyloma.
Sample psychology question:
Design a study to find out how personality affects individuals’ behavior on Facebook or other social media. Discuss the ethical considerations for that type of study.
Sample history question:
Karl Marx and Friedrich Engels predicted that a socialist revolution would first happen in countries like Great Britain. What made Marx and Engels claim that and why did a socialist revolution happen in Russia?
Sample philosophy and ethics questions:
In what sense are happiness, good life and well-being ethical concepts?
“High school students often require that they are served a particular diet as their school lunch. Reasons may be medical, religious, ethical or moral. Describe students’ requirements and their reasons; and assess the righteousness of having any particular diet in school.”
The mathematics exam consists of 15 problems of which student can choose no more than ten. The mathematics exam held this spring is available (in Finnish) here. The English-as-a-foreign-language written exam (also includes a listening comprehension test) can be viewed here.
Finland’s universities still offer world-class academic studies free of tuition fees for all students (including foreign students), and most degree programs are offered in English. If an American wishes to study in Finland without the burden of college fees, she or he is expected to be on par with Finnish students in variety of knowledge domains, some of which may not be included in CAHSEE or other American high school exit tests. If your path brings you to learn in Finland, be prepared to engage in deep discussions about politics, religion, poverty, spiders, junk food, young people questioning authority and other topics absent from the tests you took in high school, regardless how you feel about these topics. College readiness is to be ready to deal with all aspects of the world we live in, not just those that resonate well with your own.

Passion-Based Learning

There is lots of talk about the science, technology, engineering and math (STEM) pipeline and all of its leaks. My personal mission is to fill the STEM pipeline with so many children that it bursts. To do this, STEM must be taught in an inspiring way. To keep children engaged, we need to bring passion for learning back into the classroom.

Passion is hot. It is a force that sells movies and margarine and everything in between. It is a force the can move mountains, inspire art and make the weak strong. We need to bring passion back into learning, in teaching and all around.

Passion motivates. It makes a way out of no way. It allows students to overcome hardships to achieve a goal that is meaningful to them.

When writing my recent book for TED, Save Our Science, I learned about the alphabet soup of instructional strategies out there, with the common theme of enticing and engaging learning. Let’s name a few of these pedagogies: there is

  • inquiry-based,
  • project-based,
  • design-based and
  • problem-based learning,

for example. Each of these methods has a central theme buried under all that jargon. If we were to compare the learning process to fishing, we want to draw students in (with the worm) and keep them engaged (with the hook). These pedagogies provide the motivation and the momentum using different approaches.

You can hook a student’s attention if

  • they get their hands dirty (inquiry-based learning);
  • have learning interactions with other students (project- and problem-based learning); or
  • need to perform a specific task (problem- and design-based learning).

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Lo que el mundo está aprendiendo de las escuelas rurales colombianas

ORIGINAL: BBC Mundo
Arturo Wallace  BBC Mundo, Bogotá (@bbc_wallace)
2 de enero de 2014
Un grupo de niños colombianos aprende bajo el modelo “Escuela Nueva”.

En materia de educación, América Latina no sólo produce malas noticias.

Si la región observó con preocupación los resultados de la última prueba Pisa, publicados a comienzos de diciembre, los éxitos obtenidos por la colombiana Vicky Colbert por su trabajo con escuelas rurales le acaban de valer el que muchos consideran “el Nobel de la educación”: el premio Wise de la Fundación Qatar.

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Y sus ideas no sólo se están aplicando en su país natal, sino también en lugares como Timor Oriental o Vietnam.

Lo que sugiere que tal vez no haya que ir muy lejos para encontrar soluciones a los problemas de calidad que afectan a los sistemas educativos latinoamericanos.

Pero, ¿qué puede encontrar uno en las aulas en las que se aplican los conceptos desarrollados por Colbert?


El premio Wise, que Colbert recibió este año, es considerado “el Nobel de la educación”.

Por un lado, niños trabajando en pequeños grupos, siguiendo unas guías de aprendizaje; niños que van dialogando, interactuando, mirándose a los ojos, tomando decisiones en grupo, trabajando juntos“, le explica la educadora colombiana a BBC Mundo.

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