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7 habilidades necesarias para la vida que no nos enseñaron en la escuela

¿Cuántas veces hemos pensado que lo que nos enseñan en la escuela no nos sirve para la vida real?

 

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 Las habilidades olvidadas por la escuela que nos harían más felices y plenos

1. Seguir una pasión
Cuando entramos al colegio aprendemos el significado del “deber”. Nos enseñan que “las cosas que valen la pena requieren sacrificios”. Sin embargo, lo cierto es que cuando algo nos apasiona de verdad, no solo brillaremos en ello sino que no necesitamos movernos por el deber, porque tenemos un motivo impulsor mucho más poderoso: la pasión. Como resultado de esa educación basada en el deber, hay millones de persona realizando trabajos que no les gustan y viviendo vidas que no les satisfacen. Nadie les enseñó que el secreto está en seguir su pasión.

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2. Aprovechar los errores
La escuela se encarga de castigar duramente los errores. Las calificaciones escolares no consideran el esfuerzo ni la individualidad, tan solo los aciertos y las equivocaciones. Como resultado, no es extraño que nos aterrorice cometer errores, porque creemos que estos disminuyen nuestra valía como personas. Ese miedo a equivocarnos puede llegar a ser tan intenso que aplasta nuestra motivación y nos paraliza. Afortunadamente, métodos como el del bolígrafo verde contribuyen a cambiar esta situación y nos permiten comprender que los errores son oportunidades de aprendizaje.

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3. A valorar el tiempo
El tiempo no es dinero, el tiempo es vida. Es la posesión más valiosa que tenemos, aunque no siempre lo valoramos en su justa medida. De hecho, acudir todos los días a una escuela donde nos enseñan contenidos que no despiertan nuestro interés y que no tienen aplicaciones prácticas es una manera de restarle valor a nuestro tiempo. Obviamente, cuando nos olvidamos del dinero y comenzamos a pensar en términos de tiempo nuestra vida da un vuelco radical. Por ejemplo, en vez de preguntarnos cuánto cuesta el nuevo iPhone, podemos preguntarnos cuánto tiempo debemos trabajar para comprarlo. ¿Merece la pena? Solo entonces empezamos a valorar las cosas en su justa medida.

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4. Gestionar las emociones
Ahora sabemos que el éxito profesional y el nivel de satisfacción en la vida no dependen directamente del cociente intelectual, sino de la Inteligencia Emocional. Eso significa que, si bien el conocimiento es la base, es probable que no lleguemos demasiado lejos o no seamos muy felices si no somos capaces de gestionar adecuadamente nuestras emociones. Por desgracia, nadie nos enseña a reconocer y gestionar nuestros estados emocionales, por lo que muchas veces nos sentimos culpables cuando experimentamos ciertas emociones o no sabemos cómo expresarlas asertivamente.

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5. Ser resiliente
La adversidad nos aguarda a la vuelta de la esquina, por lo que es mejor estar preparados para cuando toque a nuestra puerta. Sin embargo, nadie nos enseña a lidiar con los problemas sin perder el equilibrio emocional. La resiliencia es una habilidad que normalmente se desarrolla de manera espontánea, golpe tras golpe, pero también podría potenciarse a través de una educación que nos enseñe a enfrentar los problemas con sentido del humor, que nos ayude a detectar nuestros puntos débiles, nos muestre cómo pedir ayuda y nos permita desarrollar una visión positiva y equilibrada de la vida.

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6. A negociar
Si supiéramos negociar evitaríamos muchísimos conflictos a lo largo de la vida. Sin embargo, desde que entramos en el colegio nos damos cuenta de que no hay margen para la negociación, todo está decidido, desde el plan de clases hasta los minutos de recreo. Así aprendemos a acatar las reglas y asumimos un terrible mensaje: hay ganadores y vencidos. Como resultado, comenzamos a afrontar la vida de esa manera: como una competición en la que queremos ganar, sin darnos cuenta de que el mejor escenario es aquel donde todos ganan.

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7. A buscar el equilibrio
En la escuela nos enseñan a esforzarnos y trabajar duro para obtener cada vez mejores resultados. Sin duda, es un buen mensaje, pero si lo llevamos al extremo terminaremos engordando primero el currículo escolar y luego el profesional, olvidándonos del “currículo de la vida”.

Por eso, no es extraño que nuestra sociedad produzca personas adictas al trabajo que no tienen tiempo libre y han olvidado cómo relajarse. Este desequilibrio termina pasando factura a nivel emocional, social y físico porque descansar es tan importante como trabajar y pasar tiempo con los demás es tan importante como pasar tiempo con uno mismo. Si no somos capaces de encontrar ese equilibrio, antes o después algo se romperá en nuestro interior. Y no siempre podremos arreglarlo.

Gracias a Jennifer Delgado. 

Los jesuítas eliminan las asignaturas, exámenes y horarios de sus colegios (en Cataluña)

ORIGINAL: News Republic
EFE
MARCH 5, 2015

Imagen de archivo del aula de un colegio. EFE/Archivo
Barcelona, 5 mar (EFE).- Los colegios de jesuitas de Cataluña, en los que estudian más de 13.000 alumnos, han comenzado a implantar un nuevo modelo de enseñanza que ha eliminado asignaturas, exámenes y horarios y ha transformado las aulas en espacios de trabajo donde los niños adquieren los conocimientos haciendo proyectos conjuntos.
Los jesuitas, que en Cataluña cuentan con ocho colegios, han diseñado un nuevo modelo pedagógico en el que han desaparecido las clases magistrales, los pupitres, los deberes y las aulas tradicionales, en un proyecto que ha comenzado en quinto de primaria y primero de ESO en tres de sus escuelas y que se irá ampliando al resto.
Con el actual modelo de enseñanza tradicional, los alumnos se están aburriendo y están desconectando del sistema, sobre todo a partir de sexto de primaria“, ha explicado el director general de la Fundación Jesuitas Educación (FJE) de Cataluña, Xavier Aragay.
El nuevo modelo incluye la creación de una nueva etapa intermedia entre la primaria y la secundaria, que la conforman los cursos quinto y sexto de primaria y primero y segundo de ESO.
Para llevar a cabo el proyecto, que lleva por nombre “Horizonte 2020“, los jesuitas han derribado las paredes de sus aulas y las han transformado en grandes espacios para trabajar en equipo, unas ágoras en las que hay sofás, gradas, mucha luz, colores, mesas dispuestas para trabajar en grupo y acceso a las nuevas tecnologías.
En los tres colegios que están experimentando esta novedad han juntado las dos clases de 30 alumnos en una sola de 60, pero, en vez de un profesor por cada 30, tienen tres profesores para 60.
Los tres profesores acompañan todo el día a los alumnos y tutorizan los proyectos en los que trabajan, a través de los cuales adquieren las competencias básicas marcadas en el currículo.
No hay asignaturas, ni horarios, al patio se sale cuando los alumnos deciden que están cansados“, ha explicado Aragay, que, en los seis primeros meses de experimentación, ya ha constatado que “el método funciona” y ha reanimado a los estudiantes.
Transformar la educación es posible“, ha remarcado el director general, que reconoce que el cambio es “radical” y que dos de cada tres de los 1.500 profesores de sus escuelas ha estado a favor.
Según Aragay, “en la escuela es donde más se habla de trabajo en equipo y donde menos se practica“, cosa que se soluciona con este método, “que también palía unos currículos excesivos que nunca se imparten completos“.
Antes de implementarlo, los jesuitas recogieron 56.000 ideas de alumnos, padres y madres y profesores para mejorar la educación.
Educar no es sólo transmitir conocimientos“, ha señalado el director general adjunto de la FJE, Josep Menéndez.
El proyecto impulsa “las inteligencias múltiples y sacar todo el potencial de los alumnos” y que hagan las actividades de aprendizaje según sus capacidades.
Hemos transformado la educación para que el alumno sea el protagonista, para que haya verdadero trabajo en equipo y los estudiantes descubran cuál es su proyecto vital, qué quieren hacer en la vida y enseñarles a reflexionar, porque van a vivir en una época que les va a desconcertar“, ha argumentado Aragay.
Los alumnos comienzan la jornada con 20 minutos de introspección y reflexión para plantearse los retos de la jornada y finalizan con otros 20 minutos de discusión sobre si han conseguido los objetivos.
Las asignaturas han sido sustituidas por proyectos. “Por ejemplo, si hacemos un proyecto sobre el imperio romano, pues aprendemos arte, historia, latín, religión y geografía“, ha detallado Menéndez, y si hay que aprender raíces cuadradas para llevar a cabo otro proyecto, los alumnos pueden acudir a las unidades didácticas.
Aprenden mucho mejor si ven que lo que aprenden tiene una aplicación práctica“, ha defendido Aragay.

Los proyectos, en los que también se implican padres y madres, se realizan

  • un 33 % en catalán, 
  • un 33 % en castellano y 
  • un 33 % en inglés.
Aunque no hay asignaturas, para cumplir con lo establecido legalmente también ponen notas, pero puntúan primero las competencias de cada alumno y luego, mediante un algoritmo, las transforman en notas por materias para que consten en el expediente.
Según Aragay, en los seis meses de experiencia han encontrado casos de alumnos que “antes se inventaban que tenían fiebre para no acudir a clase y ahora quieren venir aunque tengan fiebre“.
Con esta nueva pedagogía, que también aplican a los más pequeños de P3 y P4, “en vez de mirar el BOE (Boletín Estatal de España) o el DOGC (Diario Oficial de la Generalidad de Cataluña) , miramos la cara de los niños y les ayudamos a desarrollar su proyecto vital, a descubrir sus talentos, a encontrar sentido a lo que hacen, a lo que quieren conseguir, a saber interpretar, a reflexionar, a cuestionar. Junto con la familia e internet, intentamos construir personas“.

Howard Gardner: Las sociedades desperdician el talento

ISABEL PERMUY
2015/03/10
El padre de la teoria de las inteligencias multiples advierte de que las sociedades desperdician el talento
Howard Gardner. Foto:Barcelona Alternativa
Howard Gardner, mejor conocido como el padre de la teoría de las inteligencias múltiples, advierte que las sociedades desperdician el talento. Desarrollamos diferentes inteligencias, algunas más que otras. Lo ideal sería que la vocación nos guiara para realizarnos como individuos y sociedad.
Howard Gardner fue nombrado doctor «honoris causa» por la Universidad Camilo José Cela de Madrid
«Es una reunión interesante de diferentes inteligencias. Resulta inusual que un entorno académico reconozca, por ejemplo, el atletismo».
Howard Gardner, laureado psicólogo y profesor de Harvard, pudo ver escenificada la teoría que le hizo famoso, las inteligencias múltiples, el pasado viernes en la entrega de los Premios Príncipe de Asturias, rodeado de personalidades de los campos de las artes, el deporte, la ciencia, la economía… Todos los premiados sobresalen por hacer algo completamente diferente, pero ¿Haile Gebreselassie, considerado el mejor corredor de fondo de todos los tiempos, es menos inteligente que Giacomo Rizzolatti, científico que descubrió las neuronas espejo? Para Gardner, claramente no. Lo que ocurre es que sus inteligencias pertenecen a ámbitos distintos. Este investigador, hijo de alemanes huidos del nazismo, recibía el galardón en la categoría de Ciencias Sociales por mantener, precisamente, que no existe una única inteligencia, sino ocho: 
  1. la lingüística, 
  2. la lógico-matemática, 
  3. la visual-espacial (dibujar, interpretar un mapa), 
  4. la musical, 
  5. la corporal (danza, deportes), 
  6. la intrapersonal (conocimiento de uno mismo), 
  7. la interpersonal (conocimiento de los demás) y 
  8. la naturalista (observación y clasificación de las cosas). 
Este concepto, además de reconocer al máximo nivel capacidades que antes eran menospreciadas frente a las habilidades académicas tradicionales, ha obligado a replantear el sistema educativo. El sábado fue nombrado doctor Honoris Causa por la Universidad Camilo José Cela de Madrid.
-¿Cómo podemos identificar nuestro potencial?
-Creo que el mejor modo de hacerlo es intentar enseñar algo nuevo a alguien y ver cuánto tarda en aprenderlo. Por ejemplo, enseñamos a un grupo de estudiantes a jugar al ajedrez. Después de 20 partidas, algunos ganarán casi siempre. Claramente esos son los que tienen más potencial.
-¿Hay gente competente en todos los tipos de inteligencia?
-Todo el mundo tiene todas las inteligencias, pero la vida no es justa… Hay gente que brilla en todos los tipos, como Leonardo Da Vinci, y otros… bueno, no las desarrollan igual. Pero lo importante de esta teoría es que existen una serie de perfiles: algunos tienen picos altos en algunas tareas y otros en otras, pero siempre podemos mejorar en las más bajas.
-¿Qué aconsejaría a los padres para potenciar la inteligencia de sus hijos?
-Présteles mucha atención y averigüe qué es lo que les interesa y les apasiona sin proyectar en ellos sus prioridades, pasiones ni debilidades.
-¿Qué opina de los test que miden el coeficiencte intelectual?
-No sirven, es como poner a alguien un sello en la frente: tú eres listo, tú no. Eso es muy negativo.Es mucho mejor descubrir en qué destaca alguien, qué debe aprender y darle ayuda para ello. Y si no es así, probar otra cosa.
-Si tuviera en sus manos la educación de un país, ¿qué es lo primero que cambiaría?
La educación no debe centrarse únicamente en la escuela: también depende de la familia, los medios de comunicación, el vencindario, todo lo demás… Además, los profesores deben ser profesionales.
-Explíquese.
-Tienen que tener vocación y demostrarlo. Aceptar una responsabilidad, tener estatus y ser respetados.
-¿El sistema educativo actual desperdicia el talento?
Nuestras comunidades desperdician el talento porque solo los privilegiados tienen opciones. Una de las cosas más interesantes de los sistemas educativos de Finlandia y Singapur, los mejores del mundo ahora mismo, es que son totalmente planos y justos. Es decir, no hay manera de saber cuánto dinero tiene la familia de cada estudiante en un colegio. En un sistema realmente justo, los alumnos con desventajas tendrían a los mejores profesores y las mejores escuelas.
-España tiene una alta tasa de fracaso escolar. ¿Qué nos recomienda?
-Mejorar la educación debería ser una de las prioridades principales de un gobierno. Y un consejo: aprovechar los medios digitales es muy importante. No sirve de nada hacer que los estudiantes memoricen las cosas si todo está aquí (saca un smartphone del bolsillo) Vamos a enseñarles cómo utilizar las fuentes de información y también a cuestionarlas. En cuanto a los jóvenes, si no hay oportunidades de empleo, la motivación es mucho más difícil, pero no se pueden quedar en casa. Pueden seguir mejorando sus destrezas y ayudar a otras personas. En el futuro, cuidar a nuestros mayores va a ser la mayor fuente de trabajo.
-Estamos cerca de unas elecciones generales en España y elegimos nuevo presidente. ¿A qué tipo de inteligencia deberíamos votar?
-No hay una receta de las inteligencias perfectas para un presidente, porque depende muchísimo de las circunstancias. Obama parecía tener un potencial enorme, pero ha heredado una situación económica muy complicada y no pudo comprender que la oposición no iba a ayudarle. Churchill fue un primer ministro brillante en la época de la guerra, porque fue capaz de levantar el país, pero durante un período económico difícil no hubiera tenido tanto éxito. Una vez pregunté a Sorensen, la mano derecha del presidente Kennedy, exactamente la misma pregunta.
-¿Y qué le contestó?
-Me dijo que lo más importante de un líder es que tenga buen juicio. ¿Y cómo podemos saberlo? Por las personas que asigna a cada puesto. Cuando John McCain eligió a Sarah Palin, probablemente en ese momento perdió las elecciones.
-En su teoría de inteligencias múltiples, ¿dónde colocaría la intuición?
Cuando alguien puede hacer algo bien o pensar de forma correcta, pero es incapaz de explicar cómo lo consigue. Eso es la intuición. La gente puede tener muy buena intuición en un área, pero no en otras. Un matemático puede ver claramente la resolución de un problema muy complicado, pero no tener ni idea de cómo detener una pelea entre dos niños.
-¿Cuál es su definición de genio? Mucha gente consideraba que el recién fallecido Steve Jobs lo era.
Un genio es alguien que descubre algo nuevo del mundo, y creo que él lo hizo. Así que, de acuerdo con esa definición, efectivamente, fue un genio.
ISABEL PERMUY